Vecinos del Eixample pleitean contra un parque de limpieza municipal bajo sus pisos

El concejal Puigdollers defiende que es compatible con las viviendas

Pancartas De Rechazo Del Parque De Limpieza De La Av.Roma-Rocafort-València
EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Actualizado: miércoles, 12 octubre 2011 13:13

BARCELONA, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las comunidades de vecinos de cuatro edificios del Eixample de Barcelona mantienen un pleito contra un parque del servicio de limpieza municipal subterráneo ubicado bajo sus pisos entre la avenida Roma y las calles València y Rocafort.

Los vecinos, que hacen visible su rechazo con pancartas en sus balcones, defienden que el parque --a penas identificado desde la calle-- puede causarles molestias por la presencia de residuos, ruidos y vibraciones; no está autorizado expresamente por la comunidad, y ha provocado cambios en la estructura del sótano.

Mantienen un cruce de recursos con los propietarios del sótano, el Ayuntamiento y FCC, empresa que lo tiene arrendado por 44.850 euros mensuales (más IVA) y que lo utiliza como base de la limpieza callejera del barrio del Eixample Izquierdo, con una previsión de gestionar anualmente 2.160.000 kilos de residuos (6.000 al día).

La empresa es una de las cuatro adjudicatarias de la macrocontrata de limpieza municipal 2009-17, y que se adjudicó por 1.994 millones de euros, de los cuales 797 corresponden a FCC por encargarse de la limpieza de los distritos de Ciutat Vella, Eixample y Gràcia.

Según han explicado a Europa Press fuentes del Área municipal de Medio Ambiente, al parque acuden vehículos de limpieza callejera --denominados 'barrenderas'--, y camionetas eléctricas y carritos que utilizan los barrenderos, y los desperdicios son compactados con una máquina para ser llevados a un centro más grande en Zona Franca.

Los vecinos también han formulado quejas ante el consistorio, y el último episodio ha sido el recurso de apelación que dirimirá la Audiencia provincial y que han presentado los vecinos, asesorados por el Despacho Gay-Vendrell, contra la sentencia del Juzgado de primera instancia número 4 de Barcelona que no les da la razón.

En la sentencia, fechada el 14 de junio y a la que ha tenido acceso Europa Press, el juez considera que "las obligaciones del conjunto de los ciudadanos frente a la sociedad deben de suponer la aceptación de ciertas imposiciones en beneficio de la generalidad", si bien reconoce que deben minimizarse ruidos, olores y molestias.

Afirma que las quejas vecinales son unas "apreciaciones preventivas ante una actividad que se presume molesta", lo que los vecinos contraponen en su recurso con argumentos como que las pruebas periciales sobre los efectos de la compactadora se hicieron en otra nave y con un modelo diferente al autorizado para el parque.

LOS RESIDUOS PROVOCAN RECHAZO

En declaraciones a Europa Press, el concejal de Medio Ambiente, Joan Puigdollers, ha afirmado que es "perfectamente factible" que coexistan viviendas y parque, y ha resaltado que debe acatarse la sentencia, que es favorable al Ayuntamiento, mientras que FCC no se ha pronunciado sobre la polémica pese a las peticiones para conocer su postura.

Sea una queja preventiva o justificada, el catedrático de Psicología Social y Ambiental de la Universitat de Barcelona (UB), Enric Pol, ha resaltado que, aunque pueda haber condiciones objetivas para las quejas, "sólo el concepto basura genera rechazo" porque va asociado a una devaluación de la vivienda y de imagen social.

Por ahora se ha eliminado el turno de noche del parque, de cuyas características hay dos por distrito, por lo que hay una veintena repartidos por toda la ciudad, aunque, según los vecinos, el del Eixample Izquierdo es el único con viviendas debajo.

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