BARCELONA 21 Feb. (EUROPA PRESS) -
El periodista y escritor Xavier Bosch ha enfrentado a su protagonista, el periodista Dani Santana, a la industria farmacéutica en su última novela 'Eufòria' (Proa), que también será, de momento, la última que protagonice Santana, ya que el escritor trabaja en un nuevo proyecto que nada tiene que ver con el periodismo.
En una entrevista de Europa Press, Bosch ha explicado que esta es su novela más provocadora y es su tercer embestida contra las complicidades del periodismo y el poder, tras abordar el mundo de la televisión y la prensa escrita, para poner como trasfondo en este libro el periodismo digital: "El futuro es digital o no será", asegura.
La idea de la novela arrancó cuando alguien contactó a través de Twitter con Xavier Bosch con la advertencia: "Tengo una historia que Dani Santana debería investigar", lo que dio lugar a una cita entre ambos en el hotel Miramar.
En ese encuentro, su fuente le puso "el caramelo en la boca" al desvelarle esta persona, como profunda conocedora del mundo de los visitadores médicos, el sueldo y las comisiones de este sector, que mueve muchos millones de euros, y ha acabado dañando al mundo sanitario, ha lamentado.
"No tomé nota, pero cuando llegué al coche me puse a apuntarlo como un loco", ha asegurado Bosch, quien encontró el otro de los perfiles de la novela también por Internet, ya que buscó alguien que se hubiera quedado parapléjico por un accidente de rugby, y que encontró en Mendoza (Argentina), pagando como 'precio' una camiseta de Messi firmada por el jugador.
PODER DE PRESCRIPCIÓN
Bosch se ha mostrado interesado por este mundo porque, ha dicho, es una realidad escondida, y es especialmente desconocida la "enorme influencia que existe sobre el poder de prescripción de los médicos".
Ha defendido que su aportación a este tema es un testigo muy real, con datos muy concretos, así como la forma exacta de funcionar: "Un visitador cobra 70.000 euros fijos anuales, tiene 30.000 en incentivos que acaban siendo 60.000, además de coche, ordenador, teléfono, y otros 90.000 para untar a médicos a cambio de recetas".
Según ha relatado Bosch, estos profesionales funcionan regalando fines de semana, viajes familiares e incluso prostitutas a los médicos, una visión del sector que le animó a crear literariamente un nuevo fármaco contra la más extendida enfermedad mental a nivel mundial, la depresión, de ahí el título de la novela.
"Hay la sensación de que se ha recetado mucho más de lo necesario, y mucho más caro de lo que sería necesario", ha lamentado, ya que una caja de ciertos antidepresivos vale 60 euros, mientras que su genérico no llega a los 5.
La novela también incluye el desembarco de un empresario mexicano que negocia con las autoridades para instalar el mayor parque temático de Europa tratando de saltarse todas las normas fiscales, sanitarias y laborales, una figura con lo que quiere poner al descubierto "cómo el poder se rinde ante estas personalidades y les pone la alfombra roja", ha dicho.
"¿TODO VALE?"
El trasfondo periodístico de esta historia pone entre las cuerdas a Santana, que tiene que lidiar entre un periodista veterano y víctima de un ERE, que se niega a crear un diario digital, y un joven 'hacker' dispuesto a todo, lo que abre un debate ético en torno a las prácticas del periodismo, al estilo de los casos de Julian Assange y Edward Snowden: "Para destapar las miserias del poder ¿todo vale?", ha planteado.
Para despejar dudas de si Santana es el 'alter ego' de Bosch, la novela pone al periodista ficticio como un obseso del trabajo y un vanidoso: "Yo tengo más vida familiar y menos vanidad", ha explicado Bosch, que admite haber planteado de forma consciente jugar con el morbo de si se trata de él.
No obstante, ha asegurado que usa la voz del protagonista para hacer reflexiones periodísticas, que ha sido el telón de fondo de sus novelas, un filón que, de momento, ha abandonado en su nuevo trabajo con el título provisional 'La dona que va entrar al vestidor d'homes'.
"No va de periodistas ni está Dani Santana", ha avanzado Bosch, que está dejando fluir a sus personajes de forma experimental, ya que está acostumbrado a trabajar con un esquema muy fijo, ha dicho.