ISABEL PREYSLER, MARIO VARGAS LLOSA Y TAMARA FALCÓ
MADRID, 23 Nov. (CHANCE) -
Desde que Isabel Preysler Y Mario Vargas Llosa empezaron su romance todo parecía una eterna luna de miel entre viajes y celebraciones, sin embargo la pareja estaría pasando ahora su peor momento y a escasas semanas para la boda de Ana Boyer y Fernando Verdasco ha estallado la guerra en el clan afincado en Puerta de Hierro.
El pasado 13 de noviembre Mario Vargas Llosa e Isabel acudían a un evento en Nueva York que reconocía el trabajo del Premio Nobel. Un reconocimiento en el que quisieron estar presente sus hijos Álvaro y Gonzalo, acudiendo este último con sus hijas. La "reina de corazones" y su pareja fueron fotografiados con total naturalidad junto a las nietas del escritor y este miércoles pasado las imágenes fueron publicadas en la revista ¡Hola! . Ante la publicación el hijo menor de Vargas Llosa publicaba una carta en La Otra Crónica en la que expresaba su descontento y cargaba directa y duramente contra Isabel.
"Mis hijas y yo estamos muy sorprendidos con las fotos que se publicaron en la revista ¡Hola! el día de hoy. Mis hijas no tenían idea que habría periodistas en el homenaje académico a su abuelo en Nueva York, y mucho menos que ¡Hola! publicaría fotos de ellas con la señora Preysler. De lo contrario, no hubiesen aceptado ir al premio. Si lo hicieron, es exclusivamente por el cariño y admiración que le tienen a su abuelo" confiesa en su comunicado, en el que además añade: "En estos dos años y medio desde que comenzó su relación con mi padre, la señora Preysler no ha invitado ni una sola vez a mis hijas a comer o a cenar en privado para poder conocerlas".
La propia revista ha defendido su versión y compartido un comunicado oficial de Mario Vargas Llosa en el que sale en defensa de su pareja, rompiendo una lanza en su favor y provocando así el distanciamiento con su hijo: "El 11 de noviembre la Getty Foundation me honró con una medalla en la Morgan Library de Nueva York, en una cena a la que asistieron, además de mi hijo Álvaro y su esposa Susana, mis nietas Josefina, Aitana y Ariadna. Las tres sabían perfectamente que yo estaría acompañado por Isabel y yo mismo les advertí que habría fotógrafos en el acto. Me alegró que, pese a ello, las tres, que son mayores de edad, se empeñaran en asistir. Sugerir que cayeron en una emboscada o que "la señora Preysler" se benefició económicamente con aquellas fotografías es una calumnia. También es falso que Isabel no haya tenido gestos cariñosos con mis nietas. Hace muy poco, a pedido de ellas, las hizo invitar en Boston a un concierto de su hijo Enrique, quien las recibió y se fotografió con ellas. No haré ninguna otra declaración sobre este asunto" manifiesta el comunicado.
Pero también su hijo Álvaro ha querido posicionarse al respecto, manifestando su versión al lado de su padre e Isabel, pidiéndolas disculpas por las palabras de su hermano y asegurando que la socialité siempre ha sido muy cariñosa con su familia: "Todos los miembros de mi familia que estuvimos en ese honroso evento sabíamos quiénes estarían allí y que era un acto muy público. Pido disculpas a mi padre, Isabel y Tamara por las injurias de que han sido objeto hoy a propósito de esa premiación. También agradezco a Isabel y Tamara la generosidad que han tenido para con las nietas de mi padre en el pasado".
ATAQUES TAMBIÉN POR LA PARTE BOYER
Pero el de Gonzalo no es el único ataque al que ha tenido que hacer frente Isabel Preysler, y es que Laura Boyer- hija del matrimonio de Miguel Boyer con Elena Arnedo- ha roto su silencio para cargar contra la que fue mujer de su padre.
La boda de Ana Boyer ha sido el desencadenante y es que ningún miembro de su familia paterna está invitado a la boda, ni si quiera sus hermanos Laura y Miguel. Laura ha confirmado la noticia a la revista Lecturas.
Además, la hija del exministro culpaba de este hecho a Isabel Preysler: "Se preocupó de que Ana Boyer no nos tuviera cariño" confesaba, cargando contra Isabel y desvelando que la relación entre la familia es inexistente por su culpa.
Sin duda unas semanas de lo más convulsa para Isabel Preysler, que acostumbrada a estar siempre en el lado más amable de la prensa ahora tiene que hacer frente a la polémica mientras solo quedan semanas para ver a su hija Ana llegar al altar.