MADRID, 3 Mar. (CHANCE) -
Felipe Valera ya no se esconde o al menos no tanto como en los últimos años cuando era casi imposible obtener una imagen suya.
Los que le conocen saben de su alergia a los focos, pero ser el diseñador de cabecera de la Reina Letizia le pone en el primer plano de la actualidad y su deseo de permanecer casi oculto genera más expectación de la que cabe esperar de un diseñador.
Hace tan sólo unas semanas Felipe Varela regresaba a Cibeles catorce años después de que decidiera ausentarse y coincidiendo con el 20 aniversario de su debut en esta pasarela. Varela comenzó su andadura en la pasarela madrileña en 1996, regresó dos años más tarde y desfiló allí hasta febrero de 2002, cuando dejó Cibeles por desavenencias con la organización y se centró en su tienda-taller de la madrileña calle de Ortega y Gasset.
Ahora, después del estrés de la Mercedes Benz Fashion Week hemos podido ver al diseñador disfrutando de una de sus pasiones: el arte. Junto a su marido, Jael Norberto Vázquez, el diseñador sigue disfrutando del anonimato porque casi nadie puede imaginar que el hombre fornido, vestido de negro, con una gorra y gafas de sol es uno de los dos Felipes de nuestra Reina, el que la hace aparecer perfecta en las ocasiones más importantes de su vida.