MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Fue en verano cuando nos dejó a todos boquiabiertos al confesar que se había reencontrado con la fe, y lejos de faltar a su compromiso con Dios sabemos que cada día sin excepción acude a misa mostrando una gran devoción.
Tamara Falcó tiene una nueva ocupación en su vida, escuchar cada día la palabra de Dios. Y sin necesidad de que nadie la acompañe, todos los días acude a la iglesia de Los Misioneros de la Sagrada Familia, que está muy próxima a su domicilio.
Eso sí, además de no faltar ningún día a su cita con la Iglesia, tampoco descuida ni siquiera un poco su imagen a la hora de acudir a este templo.
La hija de Isabel Preysler demuestra cada jornada la belleza y elegancia heredada de su madre, y presume de modelito cada día que va a la Iglesia.
Sabemos que si no puede acudir a misa de 12, espera hasta las 7 de la tarde para ir a la Iglesia, sin embargo sus estilismos cambian notablemente si va en un momento del día u otro.
Alguna que otra vez la hemos visto salir de misa por la mañana, y elige un vestuario de tonos más claros, incluso se atreve a lucir figura con elegantes shorts de cuero, como la vimos en otra ocasión.
Pero esta vez ha decidido ir a misa con un estilismo de lo más inusual, casi acercándose a un look de noche. Tamara Falcó lució una falda larga de satén en tono verde agua, y la combinó con un jersey de punto gris de cuello cisne, un chaleco negro y unas sencillas bailarinas de color nude.
Así de elegante hemos podido ver a Tamara, que se arregla notablemente cada día que acude a la Iglesia. ¿No estará intentando captar la atención de algún que otro feligrés en plena misa?