MADRID, 1 Jun. (CHANCE) -
Toño Sanchís continúa con su día a día, ajeno a todas las informaciones sobre el juicio que le enfrenta a Belén Esteban en el que el representante y su ex mujer se convirtieron en los grandes ausentes. Acompañado por su mujer, Lorena Romero, única acusada como responsable de la sociedad que facturaba a la princesa del pueblo, abandonó su residencia a primera hora de la mañana.
Después de acompañar a sus hijos al colegio como cada día, la pareja viajó hasta un destino desconocido donde se reunirían con sus abogados, los cuales les explicarían los próximos pasos a seguir en la que, sin duda, es una de las batallas judiciales más mediáticas.
Ese mismo día Toño Sanchís rompía su silencio en El Programa de Ana Rosa en el que colabora para explicar los motivos que le llevaron a no hacer acto de presencia en los Juzgados de Torrejón de Ardoz donde tuvo lugar la vista.
TOÑO SANCHÍS: "HA DICHO A SU CORO DE PALMEROS QUE IBA A VER A MI MUJER SENTADA EN UN JUZGADO Y QUE SE IBA A COMER MI MARRÓN"
P: Toño, ¿Cómo te encuentras?
Toño Sanchís: Vamos a reunirnos con los abogados para que nos digan cómo se desarrollaron los acontecimientos.
P: ¿Por qué no han pedido que vayáis como testigos?
T.S: Belén ha estado manipulando y mintiendo para que aumentemos el circo. Lorena y yo no fuimos porque no estábamos citados. Llevan tantos meses que si yo era un sin vergüenza y que iba a dejar a mi mujer sola. No fuimos porque no estábamos citados porque sus abogados lo desestimaron y ha sido comunicado por el juzgado a las dos partes. Esta señora ha dicho a su coro de palmeros que iba a ver a mi mujer sentada en un juzgado y que se iba a comer mi marrón. Mis abogados y procuradores han acudido en nombre de nuestra empresa; lo demás es un circo a tres pistas porque esta señora tampoco estaba citada.
P: ¿Qué te parece que Belén acudiera a los Juzgados?
T.S: A través de la procuradora, a mi mujer y a mí nos llegó una carta del Juzgado donde se nos notificaba que no teníamos que ir. Era un juicio civil de reconocimiento de cantidades en el que se tenían que sentar sólo los peritos.
P: ¿Qué crees que pasará ahora?
T.S: La percepción parece positiva. Nos hubiera gustado estar en el juicio pero no íbamos a alimentar el circo. Intentamos ayer dar un plus de normalidad al día, llevamos al colegio a los niños e hicimos las cosas normales... pero la cabeza y el corazón y todo estaba puesto en el juicio.
Al caer la tarde, el matrimonio llegaba a la estación del AVE sin querer hacer comentario alguno sobre su reencuentro con sus abogados.