Actualizado 13/02/2016 14:50 CET

Claves para celebrar un San Valentín con mucho amor

SAN VALENTÍN
SAN VALENTÍN

    MADRID, 13 Feb. (EDIZIONES/CHANCE) -

   A escasas horas de celebrar el día de los enamorados, te traemos un nuevo artículo de Nano López, el coach para organizaciones y adolescentes, que nos habla de cómo celebrar un San Valentín lleno de amor.

   El día de San Valentín es una de esas fiestas que despierta tantas filias como fobias. Para los que están enamorados es un día para demostrar a nuestra pareja que la amamos, mientras que para los que no lo están prefieren que el día pase desapercibido.

   Cuando tratamos de demostrar nuestros sentimientos o lo que pensamos, muchas veces no sabemos hacerlo con claridad, lo que provoca que finalmente llegue mal nuestro mensaje.

   Por otro lado, muchas veces también nos creamos expectativas sobre nuestras pareja generando frustración. Por lo tanto, vamos a buscar unas claves que nos puedan ayudar a pasar un San Valentín con mucho amor.

   Lo primero que vamos a hacer es pensar en si sabemos hacer correctamente una petición. Ésta es una de las partes más importantes de la comunicación, ya que es en este momento cuando se concreta en palabras tanto lo que sentimos como lo que necesitamos.

   Más de una vez nos hemos sentido frustrados sin saber si estamos dando lo que los demás necesitan o simplemente lo que nosotros creemos que necesitan. Y por el lado contrario nos ocurre igual, esperamos que los demás adivinen lo que nosotros necesitamos o sentimos.

   Es importante tener muy en cuenta esto porque si pedimos lo que verdaderamente necesitamos (exponiendo claramente lo que sentimos) seguramente nos sentiremos muchísimo más completos. Para ello nos valemos de una herramienta imprescindible en la comunicación, la empatía.

   La empatía es la capacidad que nos permite captar y comprender los sentimientos, emociones e ideas de los otros, sin juzgarlos.

   Sabiendo ser empáticos abrimos posibilidades al entendimiento y sabremos pedir y ofrecer desde nuestras verdaderas necesidades.

   Siempre que hagamos una petición lo haremos en un lenguaje positivo y siempre expresando lo que pedimos, no lo que NO pedimos.

   Un ejemplo muy gráfico es el caso de una amiga mía que tras pedir a su marido que no trabajara tanto éste se apuntó a un torneo de golf. Es decir, mi amiga no supo expresar su necesidad real, es decir, pasar más tiempo con su marido. En vez de decir "no trabajes tanto" debería haber dicho "me gustaría que pases al menos una tarde a la semana en casa conmigo y con los niños".

   Otro punto muy importante son las expectativas. Si esperamos algo concreto es muy posible que no suceda, ya que las expectativas están en nuestra cabeza. Lo que esperamos puede ocurrir o no, y la parte negativa es que las expectativas no cumplidas pueden provocarnos sufrimiento.

   Pongo como ejemplo otro caso real. Una amiga paseaba con su marido cuando pasaron delante del escaparate de una de las mejores joyerías de Madrid y ella mostró su ilusión por tener uno de esos maravillosos diamantes de la tienda. Días después, al observar un bulto en el bolsillo de la chaqueta de su marido su imaginación se disparó y pensó que su marido cumpliría su sueño de tener un fantástico anillo de diamantes.

   La gran sorpresa vino cuando, durante la cena de San Valentín, el marido sacó la cajita y en su interior había una chapa de Coca-Cola. Mi amiga, muy enfadada, se marchó sintiéndose decepcionada por la expectativa no cumplida.

   Cuando volvió su marido le dijo que la chapa era la del primer refresco que se habían tomado juntos hace 20 años y que desde entonces la conservaba como su más preciado tesoro.

   La conclusión de toda esta historia es que mi amiga sólo consiguió sentirse peor y que, a la hora de realizar peticiones, debemos hacerlo desde la empatía, basándonos en nuestros sentimientos y necesidades.

Para leer más