Actualizado 05/10/2011 14:56 CET

Roberto San Martín: "Amar en tiempos revueltos es la universidad de la televisión"

El Actor Roberto San Martín
JOSEFINA BLANCO/EP

MADRID, 5 Oct. (Por Irene Díaz) -

Tras dejar 'Amar en tiempos revueltos', Roberto San Martín regresa a las tablas de la mano de Moliere con la nueva adaptación teatral de 'Tartufo' que dirige Hernán Gené. Llegó a España con unas rastas que le llegaban casi por la cintura para sorprender a todos en 'Habana Blues' y tras demostrar su perfecto castellano antiguo en 'La dama Boda' nos hizo a todos reír con '¡Aquí no hay quien viva!'. Este cubano de ojos claros, hijo de la famosa actriz Susana Pérez, rezuma madera de actor por los cuatro costados.

Lleva seis años afincado en Madrid y tras casarse por segunda vez a sus treinta y dos años con una guapa fotógrafa de la que se enamoró a primera vista, será padre por segunda vez antes de que acabe el año. Se queja de no saber hacer niños pero se le llena la cara de orgullo cuando habla de sus dos pequeñas: Daniela, que acaba de cumplir dos años y Martina, a la que esperan para diciembre.

Atrás quedó 'Ubaldo', su personaje en la popular serie de Televisión Española, donde más disfruta Roberto es sobre las tablas del teatro, donde ahora se le puede ver interpretando al enamorado 'Valerio' junto a Nathalie Seseña, Cristina Castaño y Paco Hidalgo.

- ¿Qué es lo mejor de esta nueva adaptación del Tartufo de Molière que estrenas en Madrid?

- Lo mejor es como lo disfrutamos, lo pasamos muy bien y tratamos de divertir al público, se trata de una propuesta llena de ritmo que a pesar de respetar el texto original no se hace pesada ni difícil de entender, el espectador entra dentro del código durante los primeros cinco minutos de la función y después todo fluye. Vamos a atraer al público joven a recuperar este clásico, si atendiéramos más a lo que Molière plasmo en esta obra las cosas nos irían mucho mejor de lo que van.

- Interpretas a dos personajes...

- Sí, Valerio es el enamorado de la función, un joven impetuosos y lleno de vida que sabe desde el primer momento lo falso que es Tartufo, hace todo lo posible por descubrirle pero nadie le cree. El alguacil es la otra cara de la moneda, un personaje que aparece de repente para descubrir lo que todos sospechan.

- ¿Hay mucho de clown en este trabajo?

- Sí, la función hace pequeños guiños a la época del cine mudo representando algunas escenas como películas de aquella época, es uno de los mayores atractivos de este trabajo, hemos hecho un gran esfuerzo para que el resultado sea bueno y lo hemos conseguido.

- ¿Vas a compaginar la obra con algún otro proyecto?

- Ahora mismo no, siempre busco trabajo pero esta obra exige mucha entrega física, es como venir todos los días al gimnasio y después de 'Amar en tiempos revueltos' ahora quiero centrarme en este proyecto.

- ¿Qué te has llevado de tu paso por 'Amar en tiempos revueltos'?

- Muy buenos amigos, he crecido como actor con esa serie, 'Amar en tiempos revueltos es como la universidad de la televisión, el tremendo ritmo de trabajo que se sigue en ese plató exige una completa entrega del actor, hay que estar siempre alerta y aprendes a economizar energías. Ubaldo ha sido el primer personaje del que no he podido desconectar, ha llegado a invadir mi vida personal.

- ¿Qué te llena más: el cine, el teatro o la televisión?

- Es una pregunta muy difícil de contestar, es como si te preguntasen a cual de tus hijos quieres más. El teatro tiene la magia de hacer lo mismo día a día y que siempre sea diferente siempre, la televisión tiene el problema de la rapidez, es una maquina de destruir actores pero si sabes cogerle el ritmo puedes vivir toda la vida de ella. Yo me quedo con el cine, porque es un instante pero a mi lo que me gusta es actuar, aunque sea en un parque.

- ¿Desde cuándo te atrae este mundo?

- Siempre me gustó pero no descubrí que era mi vocación hasta que me subí a un escenario.Empecé a actuar desde muy niño, a los tres años, porque mi madre es una de las actrices de más fama en Cuba pero estuve dieciocho años huyendo de la interpretación porque mi madre era muy conocida y a mi eso no me gustaba, la he echado mucho de menos.

- ¿Por qué te marchaste teniendo allí un porvenir?

- Ser el hijo de Susana Pérez en Cuba y dedicarse a actuar era como ser el hijo de Picasso e intentar asombrar a alguien pintando, no había manera.

- ¿Te ha perdonado tu madre que te hayas ido?

- Sí, se siente muy orgullosa de que haya sido capaz de venir aquí y me esté labrando una carrera fuera de Cuba sin tener padrinos. No me va mal, todavía no he tenido que poner copas.

- ¿No te pide que vuelvas?

- No, sabe que no lo voy a hacer, tendrían que cambiar mucho las cosas en el país para que yo volviera.

- ¿Cómo te desenvuelves en tu faceta de padre?

- Muy bien, si hubiera sabido que ser padre sería tan maravilloso lo habría sido mucho antes. La llegada de Daniela me cambio la vida, me hizo mejor persona y me dio un plus de calma que yo no tenía. Ahora tengo un amor incondicional que me recibe en casa todos los días.

- ¿Cómo te manejas con los pañales?

- Muy bien, el primer mes ya la bañaba yo y le cambiaba los pañales, tenemos una relación muy bonita.

- Vamos, que vas a ir a por más...

- Sí, ya mismo, Daniela tiene ya dos años y ahora estamos esperando nuestra segunda niña, mi mujer está embarazada de séis meses así que espero ser padre antes de que acabe el año, nacerá en diciembre y se llamará Martina.

- Enhorabuena, sólo te falta el niño...

- Me encantaría pero no me salen, no se si será la hora o que será pero no hay manera.

- ¿Qué disfrutas más de tu pequeña?

- Me encantar revolcarme con ella por el suelo y hacerla cosquillas, la mimo pero no la malcrío, disfruto mucho educándola, es muy independiente pero muy cariñosa.