Actualizado 10/06/2016 19:15 CET

La polución lumínica oculta la Vía Láctea a un tercio de la Humanidad

Vía Láctea vista desde el Desierto de Nevada
STEVE JURVETSON - FLICKR

   MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo atlas de la contaminación lumínica documenta el grado en que el mundo está iluminado por el resplandor artificial, que llega al punto de impedir a un tercio de la Humanidad ver la Vía Láctea.

   El Nuevo Atlas Mundial de la Noche del Brillo Artificial del Cielo Nocturno, que se publica este viernes en 'Science Advances', revela que La Vía Láctea, el río brillante de estrellas que ha dominado el cielo nocturno y la imaginación humana desde tiempos inmemoriales, no es más que un recuerdo borroso de una tercera parte de la humanidad y el 80 por ciento de los estadounidenses, según este documento.

   Investigadores de Italia, Alemania, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo el trabajo, que fue dirigido por Fabio Falchi, del Instituto Italiano de Tecnología y Ciencia de la Contaminación Lumínica (ISTIL, por sus siglas en inglés). "El nuevo atlas proporciona una información necesaria sobre el estado del medio ambiente durante la noche cuando nos encontramos en la cúspide de una transición a la tecnología LED en todo el mundo --explica Falchi--. A menos que se le de una cuidadosa consideración a los niveles de color y la iluminación LED, por desgracia, esta transición podría conducir a un aumento de 2-3 veces el resplandor del cielo en las noches claras".

   El atlas documenta un mundo que se encuentra en muchos lugares inundado de luz. En Europa occidental, sólo unas pocas áreas pequeñas permanecen en el cielo nocturno relativamente libre sde contaminación, incluidas zonas de Escocia, Suecia, Noruega, y partes de España y Austria. Además de un mapa del mundo, los científicos proporcionan tablas que muestran el área de cada país y qué fracción de su población vive bajo cielos altamente contaminados con luz.

   Los investigadores examinaron específicamente los países del G-20, encontrando que en términos de superficie, Italia y Corea del Sur, son los más contaminados, y Canadá y Australia, los menos. Los residentes de India y Alemania tienen más probabilidades de ser capaces de ver la Vía Láctea desde su casa, mientras que en Arabia Saudí y Corea del Sur es menos probable que se vea.

   Los principales avances desde un atlas similar de 2001 fueron posibles gracias a un nuevo satélite, así como el reciente desarrollo de mediciones del resplandor del cielo de bajo costo. La información de la iluminación de las ciudades para el atlas procedió del satélite estadounidense Suomi NPP, que incluye el primer instrumento diseñado a propósito para hacer observaciones precisas de las luces urbanas desde el espacio. El atlas fue calibrado usando datos de 'Medidores de la Calidad del Cielo' en 20.865 ubicaciones individuales en todo el mundo.

   La participación de científicos ciudadanos en la recogida de los datos de calibración fue crítica, según el doctor Christopher Kyba, coautor del estudio e investigador del Centro de Investigación Alemán de Geociencias GFZ. "Ciudadanos científicos proporcionaron alrededor del 20 por ciento del total de datos utilizados para la calibración y, sin ellos, no habríamos tenido los datos de calibración de los países fuera de Europa y América del Norte", señala.