MADRID, 4 Jul. (EUROPA PRESS) -
Las condritas, meteoritos rocosos, tendrían su origen en colisiones entre planetesimales del sistema solar interior y cuerpos de hielo de su periferia, hace 4.500 millones de años.
En un trabajo publicado en Science Advances, investigadores de Francia y Japón, exponen este resultado tras el estudio de dos meteoritos de este tipo, y de los cóndrulos o esferas en su interior.
Científicos espaciales han estado estudiando meteoritos durante muchos años como parte de su intento de comprender la naturaleza del universo. Un tipo, las condritas, alberga gotas vidriosas de material en su interior, denominadas cóndrulos, que se creen resultado de ña fusión de diferentes tipos de material. Tales objetos se cree que pertenecen a algunos de los materiales más antiguos conocidos en nuestro sistema solar. En este nuevo esfuerzo, los investigadores se centraron en dos condritas denominadas Kaba y Vigarano.
Al analizar los cóndrulos, los investigadores encontraron que estaban hechas de sulfuro de magnetita de origen magmático, más comúnmente conocido como SAM, algo nunca había sido visto antes en un cóndrilo. Esto, y su forma única, sugiere que sólo podrían haberse creado en circunstancias de oxidación, y la única alternativa aceptable en el sistema solar primitivo es donde los planetesimales rocosos salieron de la parte interna del sistema solar y se aventuraron a sus confines, donde colisionaron con cuerpos helados.
Tales colisiones, señala el equipo, habrían tenido una velocidad relativamente baja, porque el olivino presente habría provocado que el material se vaporizase si la colisión hubiera tenido lugar a alta velocidad.
El equipo construyó un modelo para comprender mejor cómo podrían producirse tales colisiones podrían ocurrir, y teoriza que podrían haberse producido debido a la presencia de un gigante de gas --como Saturno o Júpiter-- en formación, que podría haber influido lanzando a algunos de estos objetos a grandes distancias.
Los resultados obtenidos por el equipo sugieren que no todos los cóndrulos tuvieron su origen en el disco del sistema solar primitivo, y que algunos pudieron haber surgido debido a las colisiones. El equipo planea continuar sus estudios de cóndrulos en busca de evidencias que muestren que las colisiones son el principal motor de su proceso de formación.