El ruido de fondo por ondas gravitacionales parece subestimado

Instalaciones del experimento LIGO
LIGO LABORATORY
Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 7 abril 2016 17:47

   MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El nivel probable de ruido de fondo cósmico debido a las ondas gravitacionales, es mucho más grande de lo que los modelos anteriores han sugerido, afirman los investigadores del proyecto LIGO.

   En un artículo publicado en Physical Review Letters, los investigadores de la Colaboración Científica LIGO llegan a esta conclusión analizando los datos recogidos a partir de su descubrimiento de las ondas gravitacionales en diciembre del año pasado.

   Antes de los experimentos que condujeron a la detección de las buscadas ondas gravitacionales --prueba de la inflación subsiguiente al Big-Bang--, los investigadores creían que era probable un flujo casi constante de ruido de fondo gravitacional moviéndose a través del cosmos, generado por la fusión de agujeros negros y estrellas de neutrones, pero no habían conseguido ningún dato físico que pudiera permitir estimar el ruido de fondo de forma cuantitativa.

   Con la reciente y pionera detección de las ondas gravitacionales que resultó de la fusión de dos agujeros negros binarios, los investigadores encontraron de repente datos reales y concretos, que ahora se han utilizado como base para el cálculo de la cantidad probable de ruido de ondas gravitacionales que constantemente bombardea nuestro planeta.

   Para hacer predicciones basadas en datos de un solo evento, el equipo comenzó con la suposición de que el evento que se mide no era uno que estaba fuera de lo común, lo que permitió hacer estimaciones de la densidad de energía para todos los posibles agujeros negros binarios, basándose en la densidad de energía de los agujeros negros que participan en la fusión que se observó, y que a su vez permitió el cálculo de las estimaciones de la cantidad de radiación gravitatoria que se produciría debido a la fusión de agujeros negros.

   A continuación, utilizaron las masas de los agujeros negros que se observaron al fusionarse para calcular la probabilidad verdadera de distribución en relación con el número existente de agujeros negros binarios. Esto fue posible porque colocaron los agujeros negros de fusión observados en el medio de una curva de campana. Dedujeron que hay probablmente 20 veces más agujeros negros por ahí de lo que se ha estimado, lo que sugiere que es probable que haya 10 veces más ruido gravitatorio por esta fuente de lo que se sospechaba.

   El equipo reconoce que debido a que sus resultados se basan en un conjunto de datos a partir de un solo evento, sus conclusiones podrían estar equivocadas, pero, si tienen razón, deberían ser capaces de detectarlos en los próximos cinco años más o menos, cuando experimentos como LIGO y otros estén a plena potencia.

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