Actualizado 04/12/2015 12:54 CET

Las aves migratorias carecen de protección global coordinada

   MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Más del 90 por ciento de las aves migratorias del mundo están inadecuadamente protegidas debido a la conservación mal coordinada en todo el mundo, según un nuevo estudio publicado en 'Science'.

   Sus autores llaman a un esfuerzo de colaboración internacional mayor para salvar a las aves migratorias del mundo, muchas de ellas en peligro de extinción por la pérdida de hábitat a lo largo de sus trayectorias de vuelo.

   Liderada por el Centro de Excelencia para Decisiones Ambientales (CEED), la investigación encontró enormes lagunas en la conservación de las aves migratorias, especialmente en China, India y partes de África y América del Sur. Esto resulta en que la mayoría de las aves migratorias tienen rangos que están bien cubiertos por áreas protegidas en un país, pero mal protegidas en otro.

   "Más de la mitad de las especies de aves migratorias que viajan por las principales vías migratorias del mundo han sufrido disminuciones poblacionales graves en los últimos 30 años. Esto se debe principalmente a una protección desigual e ineficaz a través de su área de migración y los lugares en los que paran a repostar a lo largo de sus rutas", dice la autora principal, Claire Runge, del CEED y la Universidad de Queensland, en Australia.

   "Un ave migratoria típica depende de muchos lugares geográficos diferentes a lo largo de su ciclo anual para su alimentación, descanso y cría. Así que incluso si protegemos la mayoría de sus lugares de cría, todavía no es suficiente, ya que las amenazas en otro lugar pueden afectar a toda la población -dice esta experta--. La cadena se puede romper en cualquier enlace".

   De acuerdo con el estudio, Runge explica que estas aves emprenden viajes importantes a través de la tierra y el mar para encontrar refugio conforme cambian las estaciones, con vuelos de resistencia superiores a 10.000 kilómetros, como los de la becasina de cola barrada o el charrán ártico, que vuelan el equivalente de la distancia a la luna y lo realizan tres veces durante su vida.

   Otros ejemplos son la pardela sombría, que vuela 64.000 kilómetros desde las Islas Malvinas al Ártico, y la pequeña reinita rayada, que vuela tres días sin parar al otro lado del océano abierto desde el este de Canadá a América del Sur.

   El estudio CEED encontró que de 1.451 especies de aves migratorias, 1.324 tenían una protección inadecuada durante al menos una parte de su ruta de migración; 18 especies no tenía ninguna protección en sus áreas de cría y dos especies carecían de protección alguna a lo largo de toda su ruta. Para las especies de aves migratorias que figuran como amenazadas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de BirdLife International, menos del tres por ciento poseen áreas protegidas suficientes.

   "Por ejemplo, la amazona de cabeza roja --un loro migratorio de Brasil-- se ve amenazado por la pérdida de hábitat", dice el doctor Stuart Butchart, jefe de la Ciencia de BirdLife International y coautor del estudio. "Y sin embargo, menos del cuatro por ciento de su área de distribución está protegida y casi ninguna de sus zonas de cría de temporada en el sur de Brasil están cubiertas", alerta este investigador.

   El equipo también examinó más de 8.200 áreas que han sido identificadas como lugares de importancia internacional para las poblaciones de aves migratorias y encontraron que sólo el 22 por ciento está completamente protegido y el 41 por ciento sólo se superpone parcialmente con las áreas protegidas.

   "El establecimiento de nuevas reservas para proteger los sitios sin protección - y gestionar más eficazmente todas las áreas protegidas para especies migratorias es fundamental para asegurar la supervivencia de estas especies emblemáticas", reclama el doctor Butchart.

   El coautor del trabajo Richard Fuller, del CEED, dice que los resultados ponen de manifiesto la necesidad urgente de coordinar la designación de áreas protegidas a lo largo de toda la ruta de migración de las aves. Por ejemplo, Alemania ha protegido las áreas de más del 98 por ciento de las especies migratorias que pasan sus fronteras, pero menos del 13 por ciento de sus especies están protegidas de manera adecuada a través de su área de distribución global.

   "No es sólo que los países ricos pierden sus aves migratorias por falta de protección en los países más pobres. Muchos países de América Central, por ejemplo, cumplen con los objetivos de más del 75 por ciento de sus especies migratorias, pero estas mismas especies tienen una cobertura de áreas menos protegidas en Canadá y Estados Unidos", explica.

   Aunque las áreas protegidas suelen ser designadas por cada país, resultan cruciales las asociaciones internacionales de colaboración y coordinación intergubernamental, así como la acción para proteger las aves migratorias del mundo.

   "No importa lo que hacemos en Australia o en Europa, si estas aves están perdiendo su hábitat en otro lugar, todavía perecerán. Tenemos que trabajar juntos con mucha más eficacia alrededor del mundo si queremos que nuestras aves migratorias sobrevivan en el futuro", dice Fuller.

Para leer más