Actualizado 03/02/2015 19:06

La órbita terrestre afecta a la estabilidad del híelo antártico

PERFORACIÓN CIENTÍFICA EN LA  ANTÁRTIDA
Foto: CSIC

MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigación internacional liderado por el CSIC ha descubierto una relación directa entre los cambios en la órbita de la Tierra y la estabilidad del Oriente capa de hielo de la Antártida.

   Más concretamente, se ha comprobado en la franja continental de Wilkes Land (Antártida oriental). Un total de 29 científicos de 12 países diferentes participaron en este estudio, que ha sido publicado en la revista Nature Geosciences, informa la Universidad de Granada, que ha participado en el proyecto.

   Este estudio se basa en el análisis de los sedimentos de los fondos marinos que fueron transportados por icebergs hace unos 2,2-4,3 millones de años, y que han sido recogidos durante una expedición del Programa Integrado de Perforación Oceánica.

   Los datos obtenidos revelan que los procesos climáticos naturales pueden aumentar la respuesta de los casquetes polares a pequeños cambios en la energía causados por modificaciones en la órbita de la Tierra. El nivel del mar puede disminuir o aumentar en hasta decenas de metros. Este estudio muestra que hace 2,5 millones de años, cuando la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era similar a la actual, el deshielo de la capa de hielo de la Antártida oriental era un proceso generalizado.

   "Este estudio ayuda a resolver el misterio de cómo la órbita de la Tierra alrededor del Sol contribuye a la estabilidad de las capas de hielo", según Carlota Escutia, investigadora del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (una institución mixto CSIC-UGR), que ha participado en la expedición.

   "La emisión de gases de efecto invernadero tiene, sin embargo, un impacto de energía mucho mayor que la proporcionada por los cambios en la órbita de la tierra", según Escutia.

PUEDE REPERTIRSE

   El análisis de los sedimentos muestra que la estabilidad de la capa de hielo más grande de la Tierra se ve influenciada por la presencia de hielo marino en los océanos que rodean la Antártida. Este hielo marino es una capa de agua de mar congelada que crea un escudo protector alrededor del continente y las capas de hielo de la Antártida, y es sensible al calentamiento de los océanos genera como resultado del aumento de los gases de efecto invernadero. "La desaparición de este mar de hielo puede provocar el derretimiento de los casquetes polares y el aumento del nivel del mar de varios metros", añade Escutia.

   Hace millones de años, en condiciones de alta concentración de dióxido de carbono como ocurre ahora, y con temperaturas ligeramente superiores a los registrados actualmente, los océanos que rodean la Antártida ya no podían sostener el hielo marino. Escutia señala que "la desaparición de este escudo protector permitió a las corrientes oceánicas empujadas por los vientos penetrar hasta la base de las capas de hielo, provocando su deshielo".

   En este estudio se especula con un deshielo potencialmente generalizado de la capa de hielo del este de la Antártida en el futuro si no somos capaces de reducir los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera.

@CIENCIAPLUS

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