Los árboles jóvenes son un 25% más eficaces absorbiendo carbono

Los árboles jóvenes son un 25% más eficaces absorbiendo carbono
UNIVERSIDAD DE BIRMINGHAM - Archivo
Publicado: martes, 19 febrero 2019 11:19

   MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Más de la mitad del carbono que se hunde en los bosques del mundo se encuentra en áreas donde los árboles son relativamente jóvenes, con menos de 140 años, en lugar de bosques tropicales.

   Estos árboles se han "regenerado" normalmente en terrenos que antes se usaban para la agricultura, o que fueron arrasados por el fuego o talados para la cosecha, y su corta edad es uno de los principales impulsores de esta absorción de carbono, según demuestra una investigación de la Universidad de Birminghamm.

   Los bosques son ampliamente reconocidos como importantes sumideros de carbono (ecosistemas capaces de capturar y almacenar grandes cantidades de dióxido de carbono), pero se supone que los bosques tropicales densos, cerca del ecuador, son los que más trabajan para absorber estos gases.

   Ahora, investigadores de la Universidad de Birmingham han llevado a cabo nuevos análisis de la biosfera global utilizando una nueva combinación de datos y modelos informáticos en un nuevo estudio publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

   Sobre la base de conjuntos de datos de edades de los bosques, pudieron mostrar la cantidad de consumo de carbono entre 2001 y 2010 por las áreas de bosque antiguas y establecidas. Compararon esto con las extensiones más jóvenes de bosques que están volviendo a crecer en áreas que anteriormente habían experimentado actividades humanas como la agricultura o la tala o perturbaciones naturales como el fuego.

MAYOR CAPTACIÓN EN BOSQUES JÓVENES EN LATITUDES MEDIAS Y ALTAS

   Anteriormente, se había pensado que la absorción de carbono por los bosques se debía en gran medida a la fertilización del crecimiento de los árboles al incrementar los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. Sin embargo, los científicos encontraron que las áreas donde los bosques volvían a crecer absorbían grandes cantidades de carbono no solo debido a estos efectos de fertilización, sino también como resultado de su edad más joven.

   El efecto de la edad representó alrededor del 25 por ciento del total de dióxido de carbono absorbido por los bosques. Además, esta captación de carbono impulsada por la edad se situó principalmente no en los trópicos, sino en los bosques de latitudes medias y altas.

   Estos bosques incluyen, por ejemplo, áreas de tierra en los estados del este de Estados Unidos, donde los colonos establecieron tierras de cultivo, pero luego las abandonaron para moverse hacia el oeste hacia fines del siglo XIX. La tierra abandonada se convirtió en parte del Bosque Nacional de Estados Unidos, junto con otras zonas abandonadas durante la Gran Depresión en la década de 1930.

BOSQUES BOREALES

   Otras áreas importantes de recrecimiento de los bosques son los bosques boreales de Canadá, Rusia y Europa, que han experimentado una importante actividad de cosecha e incendios forestales. Los programas de reforestación a gran escala en China también están haciendo una importante contribución a este sumidero de carbono.

   El doctor Tom Pugh, del Instituto de Investigación Forestal de Birmingham (BIFoR, por sus siglas en inglés), explica en un comunicado: "Es importante tener una idea clara de dónde y por qué está ocurriendo este consumo de carbono, porque esto nos ayuda a tomar decisiones específicas e informadas sobre la gestión forestal".

   La investigación destaca la importancia de los bosques en la zona templada del mundo para la mitigación del cambio climático, pero también muestra más claramente la cantidad de carbono que se espera que tomen estos bosques en crecimiento en el futuro. Esto es particularmente importante debido a la naturaleza transitoria del recrecimiento del bosque: una vez que el pulso actual del recrecimiento del bosque se abra paso a través del sistema, esta parte importante del sumidero de carbono desaparecerá, a menos que se produzca una reforestación adicional.

   "La cantidad de CO2 que los bosques pueden absorber es una cantidad finita: en última instancia, los programas de reforestación solo serán efectivos si trabajamos simultáneamente para reducir nuestras emisiones", explica el doctor Pugh.

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