El primer estudio fotográfico sobre la raya marina más grande del mundo revela sus largos recorridos de migración

El primer estudio fotográfico sobre la raya marina más grande del mundo revela sus largos recorridos de migración
MARINE MEGAFAUNA FOUNDATION
Publicado 11/06/2019 19:09:48CET

   MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Los científicos de la Marine Megafauna Foundation han realizado el primer estudio fotográfico sobre las rayas marinas Smalleye, las más grandes registradas hasta la fecha cuyo ancho puede llegar a medir hasta 222 centímetros, que ha permitido vislumbrar las largas distancias que recorre esta especie durante su migración.

   Así, el estudio revela que algunos individuos de esta especie viajaron cientos de kilómetros a lo largo de la costa de Mozambique, incluida una hembra embarazada, que viajó desde la playa de Tofo hasta el archipiélago de Bazaruto y regresó, recorriendo una distancia de 200 kilómetros en un plazo de 102 días y un total de 400 kilómetros entre la ida y la vuelta.

    Esta distancia resultó ser el recorrido en línea recta más largo registrado para cualquier especie de rayas de cola de látigo (familia Dasyatidae). A diferencia de otras rayas, las rayas Smalleye, consideradas semipelágicas, son difíciles de ver descansando en el fondo del mar que descansan en el fondo del mar.

   El estudio fotográfico se ha llevado a cabo gracias a las 140 imágenes de esta especie, avistada por primera vez en 2004, aportadas por los turistas y buceadores en los centros de buceo de Mozambique, con las que el equipo ha identificado a 70 inviduos diferentes, incluidos 15 que se habían visto en varias ocasiones en la zona.

   Las rayas encontradas estaban especialmente en "estaciones de limpieza", en las que los peces bandera del arrecife y otros peces pequeños parecían estar eliminando los parásitos de la piel de los rayas

   En este sentido, la voluntaria de la fundación en Tofo Atlantine Boggio-Pasqua ha explicado que las rayas Smalleye pueden parecer "intimidantes" a primera vista por las afiladas espinas de su cola y ha asegurado que "son muy carismáticas y fáciles de tratar".

   Asimismo, ha destacado que esperan recibir muchas fotografías y vídeos de científicos ciudadanos en el futuro para conocer a fondo sobre la preferencia de hábitat de la especie, así como el comportamiento de alimentación y limpieza.

   Por otra parte, los biólogos marinos emplearon las imágenes para concluir si las manchas dorsales blancas de esta raya, cuyo nombre científico es Megatrygon microps, se podían usar para distinguir y rastrear individuos durante largos períodos de tiempo.

   En este sentido, los patrones de manchas dorsales se mantuvieron sin cambios durante un largo periodo de tiempo, un hecho que indica que estas marcas son permanentes.

   Así, la cofundadora y principal científica de la fundación, Andrea Marshall, ha indicado que el 31 por ciento de los tiburones y rayas marinas en el mundo están en peligro de extinción, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, debido, a su juicio, por la "falta de esfuerzo científico e información".

   Así, ha señalado que hasta la fecha no ha sido posible evaluar el estado de conservación de las rayas Smalleye y ha destacado que el estudio es un primer paso importante para comprender el comportamiento de este animal que, a su juicio, también tiene posibilidades de encontrarse en peligro.

   Uno de los problemas que pueden amenazar la existencia de esta especie marina es el aumento de las presiones de pesca, la captura selectiva en redes de enmalle costeras y barcos industriales que operan en alta mar, una actividad muy presente en Mozambique.

   Por su parte, el doctor Marshall ha concluido indicando que aún existen muchas preguntas sobre esta especia, sobre su hábitat, su velocidad de crecimiento o su reproducción, entre otros aspectos, al tiempo que ha asegurado que dar respuesta a estos vacíos de conocimiento "es esencial" para proteger a las rayas en Mozambique y otra partes del Océano Índico.

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