El 14 por ciento de los varones de 18 años tiene algún grado de manifestación de alopecia androgenética

Europa Press Ciencia
Actualizado: sábado, 1 octubre 2005 12:34

BILBAO 1 (EUROPA PRESS)

El 14% de los varones de 18 años tiene algún grado de manifestación de alopecia androgenética, lo que se conoce como calvicie común, siendo ésta una de las causas más comunes de la caída del cabello, "la que con más frecuencia motiva consultas y ocasiona mayores trastornos estéticos", según indicó el miembro del Servicio de Dermatología del Hospital de Cruces, Jesús Gardeazábal durante las Jornadas Nacionales de Dermofarmacia 2005, que se celebran hasta mañana en el Palacio Euskalduna de Bilbao.

El 80% de los varones mayores de 70 años padece calvicie común, "una patología que aparece sobre todo en varones, en edades más o menos tardías, pero que también tiene su peso en las mujeres, aunque con unas características diferentes", tal y como puntualizó el experto.

Gardeazábal expresó cómo "en el origen de esta patología hay una clara influencia de la herencia genética. Prácticamente el ochenta por ciento de los varones con alopecia androgenética tienen antecedentes familiares con el mismo problema"

En relación con ese factor hereditario, el experto aseguró que "las hormonas que en cantidades normales circulan por el torrente sanguíneo actúan sobre las raíces de los pelos y hacen que éstos tengan un crecimiento cada vez más lento y se hagan más pequeños".

MINIATURIZACION

El dermatólogo afirmó también que "una persona calva no tiene pelo en apariencia, pero en realidad tiene prácticamente el mismo número de pelos que tenía cuando poseía una cabellera visible, pero de un tamaño casi inapreciable. Es lo que se llama miniaturización y que hace del vello algo difícil de apreciar al ojo humano".

A la hora de esclarecer dónde comienza el problema, Jesús Gardeazábal señaló que "este proceso se ubica, sobre todo, en la parte superior del cuero cabelludo y está mediado a través de una enzima que se encuentra en la raíz del pelo y que en los individuos con esta predisposición genética heredada ocasiona este empequeñecimiento del cabello".

El porcentaje de afectados es variable según la franja de edad. Así, el experto puntualizó que "hay un estudio científico que apunta a que el catorce por ciento de los varones de 18 años ya tienen algún grado de manifestación de alopecia androgenética. Por otro lado, el ochenta por ciento de los varones mayores de 70 años también lo padece, así que el arco se mueve entre estos dos porcentajes, dependiendo de la edad".

El experto explicó los mecanismos que provocan esta afectación y los tratamientos que han demostrado su eficacia a la hora de mantener el pelo e incluso a recuperarlo. "Los tratamientos más eficaces son dos: el minoxicil tópico a diferentes concentraciones y el sinasteride por vía oral, a dosis de un miligramo al día", concretó.

"El uso de estos productos siempre ha de ser prescrito por un médico tras un diagnóstico preciso por parte del especialista. A menudo esto es algo que se da por supuesto y se olvida que hay otro tipo de caída del cabello que requiere otro tipo de tratamiento, de seguimiento y de pruebas diagnósticas. Además, cada caso ha de ser tratado de manera personalizada, dependiendo de las circunstancias personales de cada uno y valorando los pros y contras de cada persona", indicó el dermatólogo.

EFECTOS PSICOLÓGICOS

Jesús Gardeazábal puntualizó que "el único efecto conocido del pelo en los seres humanos es la protección del cuero cabelludo de las radiaciones solares. Sin embargo, en la sociedad actual se da mucha mayor importancia a los efectos estéticos que a los fisiológicos.

Pese a todo, el médico reconoció que "no es desdeñable recordar "que las personas que no tienen pelo, aparte de estar más o menos contracorriente con la moda imperante, corren el riesgo extra -en el caso de no tomar precauciones- de padecer, a la larga, una serie de complicaciones en la piel que no padecen las personas con pelo".

Gardeazábal puntalizó también que se "está demostrado, dentro de la literatura científica, que la caída del cabello tiene unos efectos estéticos que afectan a la psicología humana".

"No tener pelo -continuó-, sobre todo a edades tempranas, tiene importantes implicaciones psicológicas y está comprobado de modo científico que la calvicie influye en la calidad de vida de quien la padece, en la medida en que puede provocar depresión y diversos grados de ansiedad y requerir, incluso, tratamientos psiquiátricos, según los casos para superar este tipo de problemas".

En el caso de la afectación a la mujer, "el porcentaje no es desdeñable y se calcula que en torno al 20% de las mujeres, padecerán, en mayor o menor grado a lo largo de su vida, un tipo de caída del cabello asociado a la alopecia androgenética". Sin embargo, en lugar de provocar calvicie en la parte superior del cuero cabelludo, la mujer se ve afectada por una menor densidad de pelo, tal y como senaló Gardeazábal.

El dermatólogo añadió a esta reflexión otra consideración de interés, expresando que "muchas veces los problemas no llegan cuando comienza a percibirse a la vista", sino cuando la paciente cree que puede percibirse por parte de los demás.

"Si la mujer cree que puede ser apreciable esa pérdida de cabello y que afecta a su imagen puede entrar en un círculo vicioso, entrar en la ansiedad por su imagen y caer en una depresión. Es algo no demasiado extraño en la sociedad en la que vivimos", concluyó.

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