MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un 80 por ciento de los varones mayores de 50 años tendrá que recibir tratamiento para la hiperplasia benigna de próstata (HBP), la patología urológica más frecuente en el hombre y la primera causa de consulta en el urólogo, según datos presentados hoy durante la presentación del libro 'Tratamiento de pacientes con Hiperplasia Benigna de Próstata y enfermedades concomitantes'.
"La HBP es una enfermedad que se desarrolla a partir de los 40 años y que se caracteriza por un aumento del tamaño de la próstata que dificulta la micción", indicó el doctor Alfredo Rodríguez Antolín, del Servicio de Urología del Hospital Universitario Doce de Octubre (Madrid). "Esta patología se desarrolla en casi el 100 por cien de los pacientes con 90 años. Por ello, estamos ante un problema de salud pública de primera magnitud", agregó.
A los 65 años, el 78 por ciento de la población padece alguna enfermedad crónica y el 30 por ciento sufre tres enfermedades más, por lo tanto es frecuente, debido a la edad en la que se desarrolla la HBP, que los pacientes con este problema urológico tengan que tratar otras enfermedades como la hipertensión, diabetes, cardiopatías u obesidad.
En concreto, 6 de cada 10 varones con HBP tienen hipertensión arterial, explicó la doctora Pilar Mazón Ramos, del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico Universitario (Santiago de Compostela). "Unos dos tercios de los varones mayores de 70 años son hipertensos y un porcentaje similar tiene HBP, por lo que no es difícil que estas enfermedades coincidan", continuó.
De este modo, según Mazón, el tratamiento de ambas enfermedades debe tenerse en cuenta y es recomendable que se haga de manera independiente para evitar interacciones farmacológicas. "Los antihipertensivos distintos de los alfa-bloqueantes y al incluir un alfa-bloqueante como tratamiento de la HBP, puede aparecer hipotensión excesiva y un mal control de la tensión arterial. Este efecto es mínimo cuando se emplea tamsulosina", comentó el doctor Francisco J. Morales Olivas, del Departamento de Farmacología de la Universidad de Valencia.
DISFUCIÓN ERÉCTIL
Asimismo, otro de puntos a tener en cuenta ante el tratamiento de la HBP es la salud sexual del paciente ya que, tener un problema de próstata hace que se multiplique por tres la posibilidad de padecer disfunción eréctil, aseguró el doctor Ignacio Moncada Iribarren, del Servicio de Urología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid).
"Los tratamientos pueden producir alteraciones de tipo hormonal que pueden favorecer la aparición de disfunciones sexuales", señaló Moncada. "Además, la necesidad de levantarse durante la noche a orinar varias veces impide las erecciones nocturnas que sirven como mecanismo de preservación de ésta y puede desencadenar problemas de este tipo", añadió.
De este modo, los expertos recomiendan acudir al proctólogo a partir de los 50 años ya que sólo un 20 por ciento de los varones que padecen HBP van al especialista. "Los tratamientos de esta patología urológica varían desde el seguimiento de unas medidas higiénicas, tratamiento farmacológico o intervenciones quirúrgicas", concluyó el doctor Rodríguez Antolín.