LAREDO (SANTANDER), 22 (EUROPA PRESS)
El 85 por ciento de los enfermos de esquizofrenia que abandonan el
tratamiento vuelve a recaer, según puso hoy de manifiesto Ana de
Santiago, psiquiatra y ponente en el seminario de la Universidad de
Cantabria "La psicosis en el siglo XXI".
La experta destacó que en una enfermedad crónica, como es la
esquizofrenia, "la curación no se puede entender como una
desaparición completa de la patología sino como un modo de que los
síntomas reviertan". El carácter permanente de la psicosis así como
el impacto que produce en el entorno que rodea al paciente determinan
el proceso de rehabilitación. Un proceso que, según destacó la
psiquiatra, debe responder a las necesidades concretas de cada
enfermo, por lo que "la rehabilitación ha de ser individualizada e
integral, capaz de desarrollarse en el entorno natural del paciente".
Sin embargo, el desconocimiento existente sobre el funcionamiento y
el desarrollo de la enfermedad explica la diversidad de resultados
conseguidos con la rehabilitación. "Se ha comprobado que en un tercio
de los cuadros psicóticos los enfermos se curan, otro tercio se
convierten en enfermos crónicos y en el tercio restante los pacientes
evolucionan a peor", explicó De Santiago, quien insistió en la
importancia del tratamiento farmacológico como un modo de obtener
alguna garantía de éxito.
"El 85 por ciento de los pacientes que abandonan el tratamiento
vuelve a recaer aunque el hecho de seguirlo no asegura que no se
produzca otra recaída", destacó la experta, quien señaló que el
tratamiento farmacológico, uno de los pilares de la rehabilitación,
se dirige a controlar los efectos secundarios de la enfermedad, tales
como las alucinaciones y los delirios. "El enfermo pierde el límite
entre el mundo interno y el externo, entre la fantasía y la
realidad", explicó De Santiago.
Otro de los componentes de la rehabilitación es el tratamiento
precoz, destinado a vigilar la evolución de la enfermedad antes de
que el enfermo sufra un déficit de sus capacidades. La familia
desempeña un papel muy importante en la detección de los primeros
síntomas ya que el enfermo no es consciente de sus propias
alteraciones. "Los familiares se percatan de que hay una ruptura
biográfica y de que el enfermo modifica su conducta al tiempo que
comienza a estar más aislado y agresivo", explicó la experta.
Además de en el descubrimiento de los primeros signos de un cuadro
psicótico, el entorno familiar participa activamente en el proceso de
rehabilitación. "Reciben de un equipo multidisciplinar la
información, el apoyo y la tutela necesarios para sobrellevar la
enfermedad", indicó al respecto. La modificación de los hábitos de
vida es una de las consecuencias de la rehabilitación. En este
sentido, Ana de Santiago explicó que el enfermo debe seguir unas
determinadas pautas de comportamiento entre las que figura la
prohibición de consumir cualquier tipo de sustancia tóxica. Asimismo,
el paciente ha de mantener unos horarios organizados.
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(EUROPA PRESS)
08/22/14-45/01
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