MADRID 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
La presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) del Ministerio de Sanidad y Consumo, María Neira, advirtió ayer que es necesario no romper la cadena del frío en la conservación y transporte de alimentos así como consumir con rapidez productos que contengan huevo crudo para evitar las enfermedades infecciosas que afectan a los consumidores de cara al verano.
En declaraciones a los medios tras su intervención en los cursos de verano que la Universidad Complutense de Madrid está celebrando en San Lorenzo de El Escorial, Neira dijo que el eslabón fundamental de la cadena alimentaria es el consumidor y que, en verano, es necesario tomar una serie de medidas para evitar que microorganismos como la salmonela encuentren las condiciones ideales para reproducirse.
En este sentido, aseveró que hay que tener mucho cuidado en la elaboración de alimentos con huevo crudo, que han de ser consumidos inmediatamente y nunca guardar los restos porque, de ese modo, se está dando la oportunidad a la salmonela de crecer y reproducirse.
"Al aumentar la presencia de esa salmonela ya se vuelve a dosis que van a ser patógenas para el hombre y que van a provocar infecciones alimentarias", apuntó.
En cuanto a las medidas que el consumidor puede adoptar para contribuir a la erradicación de estos riesgos, destacó la obligación de mantener la cadena del frío o bien la cadena calor, es decir, hervir aquellos productos que deben ser suficientemente hervidos. Por otro lado, aconsejó lavar bien las verduras y frutas y evitar que cuando elaboremos comidas con huevo crudo no lo manipulemos y guardemos para un consumo ulterior.
Según afirmó, la higiene en la cocina es muy importante, por lo que señaló que hay que lavar las manos cuando se manipulen alimentos. Por último, aclaró que es peligroso mezclar alimentos crudos con los ya cocinados porque puede haber una contaminación cruzada que provoca que "la samonella viva de un alimento crudo pase a otro que ya está cocinado, con lo cual le ayuda a desarrollarse".
A su modo de ver, el consumidor ha de ser cuidadoso con la cadena del frío tanto en refrigerarlo en la nevera como en el transporte.
"Si compramos productos perecederos tenemos que estar seguros de que los vamos a consumir o refrigerar lo más rápido posible porque los coches pueden alcanzar más de 40 grados y si los alimentos se dejan más del tiempo aconsejable, se produce la proliferación de los microorganismos", añadió.
CONSEJOS PARA LAS VACACIONES
Neira también ofreció consejos para todos aquellos que vayan a salir de vacaciones, recalcando que los ciudadanos que van a salir fuera de un ámbito de cierto nivel de desarrollo deben tener cuidado con el agua y asegurarse que sea siempre de botella. Puso especial interés en las precauciones frente al hielo "porque a veces somos muy cuidadosos con el agua pero nos olvidamos del hielo".
Sin embargo, dijo que no hay que amargarse las vacaciones, pero si se va a consumir alimentos crudos solo ha de hacerse si se ha podido participar en proceso de lavado. Aseguró que la comida caliente tiene una protección asegurada y que no hay que olvidar ponerse las correspondientes vacunas, a la vez que recordó que es aconsejable no ingerir ningún alimento procedente de puestos ambulantes no autorizados.
Recordó que a la hora de comer en locales, hay que tener en cuenta las condiciones de la seguridad alimentaria. Para garantizarla, el Ministerio de Sanidad y Consumo realiza inspecciones periódicas, expende carnés de manipuladores, tiene puntos críticos de control y exige mínimos requerimientos para un servicio de dispensación al público. "Si el consumidor fuera más exigente y más limpio contribuiría a la seguridad", apostilló.
Neira concluyó afirmando que, desde AESA, están dando información al ciudadano a través de canales como páginas Web o entrevistas y dijo que es importante informar a la población porque "consumimos cada vez más fuera del hogar, con lo que nos olvidamos de las medidas mínimas".