MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un estudio, publicado en la úlitma edición de la revista 'Sciencie',
señala que los alces del Parque Nacional de Yellowstone no reconocen
como amenaza a las nuevas poblaciones de osos y lobos que han
recolonizado ciertas áreas del parque, tras 50 años de ausencia de
estos últimos.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Nevada
(EE.UU.), muestra que este fénomeno curioso a permitido que los alces
hayan sufrido altos niveles de depredación por parte de las nuevas
poblaciones enemigas.
Los especialistas observaron las poblaciones de alces en distintos
lugares de Yellowstone y de Escandinavia, donde los osos y los lobos
acaban prácticamente de volver, y los compararon con los alces de las
poblaciones de Alaska, donde los predadores nunca han dejado de
estar. Se observó que en las áreas libres de predadores, los alces
eran seis veces menos proclives a reconocer la cercanía de los
carnívoros (mediante señales como los aullidos de lobos y coyotes, y
olores de estos animales) que en Alaska, donde semejantes signos de
alerta les harían adoptar la postura defensiva.
Según los autores del estudio, los alces son rápidos en aprendizaje
cuando se trata de defenderse de otros animales que los quieren
devorar. Por ejemplo, las madres cuyos cachorros fueron devorados en
el área de Jackson Hole, se hicieron cinco veces más sensibles a las
señales indicadoras de la cercanía de los lobos, como por ejemplo sus
aullidos.
"Los alces de Wyoming, que han perdido a sus retoños por culpa de
los predadores, se volverán tan astutos como sus parientes de Alaska
en tan solo una generación, lo que indica que los mecanismos de
evasión de los predadores se encuentran ya dentro de ellos y que los
miedos de la inminente extinción de estos bellos animales son
infundados", explican los investigadores.