MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -
Los medicamentos antihistamínicos, comúnmente vendidos bajo la marca
de 'Benadril', poseen efectos sedantes tan potentes que también se
comercializan como inductores del sueño. Pero un nuevo estudio indica
que éstos poseen efectos muy distintos en niños.
Ni la difenidramina, ni la loratadina, vendida como Claritina,
afectaban en modo alguno a la alerta y a la capacidad de aprender de
los niños, según un estudio realizado por científicos del National
Jewish Medical and Research Center de Estados Unidos. El estudio,
publicado en la última edición de 'Journal of Pediatrics', refuerza
la evidencia creciente de que los niños a menudo responden de forma
muy distinta a los adultos a los mismos medicamentos.
"Los chicos no son sólo pequeñas versiones de adultos. Su fisiología
es diferente", afirma el doctor Bruce Bender, director de salud
pediátrica del mencionado instituto y principal autor del estudio. En
el caso de la difenidramina, numerosas investigaciones han mostrado
que éste medicamento produce somnolencia en los adultos hasta el
punto de que puede limitar su capacidad de conducir casi como el
alcohol. Sin embargo, se habían realizado muy pocos estudios en
niños.
En los test realizados para este estudio han participado 63 niños de
edades comprendidas entre los ocho y los 10 años. En ellos se ha
constatado que ni la difenidramina y la loratadina afectaban a los
tests de alerta y aprendizaje en los niños que tomaron esta
medicación, cuyas puntuaciones eran iguales a las de los niños que
tomaron placebo.
|
(EUROPA PRESS)
05/07/13-10/01
"