MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
La ingesta de dos o más comprimidos de ácido acetilsalicílico
(Aspirina) a la semana podría reducir en un 21 por ciento el riesgo
de desarrollar un cáncer de mama, según una investigación llevada a
cabo por científicos de la Ohio State University, en Estados Unidos,
informó hoy el laboratorio Bayer.
Esta investigación también indica que el beneficio es mayor si el
tratamiento se prolonga durante al menos 5 años, y en aquellas
pacientes que presentan un mayor riesgo.
Además de la reducción de la incidencia en un 21 por ciento de
cáncer de mama en el grupo, también se observó que el riesgo relativo
a padecer esta patología disminuía hasta en un 28 por ciento cuando
este tratamiento con Aspirina se prolongaba durante un período de 10
años.
Según explicó el laboratorio, el trabajo partió de las
conclusiones de un estudio observacional previo, impulsado por el
"U.S. National Cancer Institute", en el que participaron 81.000
mujeres postmenopáusicas, de edades comprendidas entre 50 y 79 años,
todas ellas sin historia previa de cáncer.
El beneficio de Aspirina frente a esta patología se explicaría,
según los autores del estudio, por el efecto inhibidor del ácido
acetilsalicílico sobre un determinado tipo de enzima: la
ciclooxigenasa, que está directamente relacionada con los procesos
inflamatorios y la progresión de ciertos tipos de tumores.
En relación con este efecto inhibitorio, el laboratorio informa de
que un reciente estudio aparecido en "Proceedings of the National
Academy of Sciences", y realizado por la Universidad de Columbia,
Nueva York, en ratones, señala que este mecanismo podría actuar
también frente a la enfermedad del Parkinson.
Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer, cada año
se diagnostican alrededor de 15.000 nuevos casos de cáncer de mama en
nuestro país. Es la patología oncológica más frecuente entre la
población femenina, especialmente en mujeres de entre 45 y 65 años,
con antecedentes familiares y con determinados factores hormonales,
como menarquia precoz o menopausia tardía.
Para combatir la enfermedad, los expertos destacan la importancia
de la prevención y el diagnóstico precoz, con un estilo de vida sano
y la realización regular de autoexploraciones.