MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES (AVILA), 2 (EUROPA PRESS)
La presencia de parejas de cernícalo primilla, una pequeña ave en
vías de extinción, casi se ha multiplicado en los dos últimos años en
la localidad abulense de Madrigal de Las Altas Torres, desde donde se
realiza un continuo seguimiento de estos pájaros, que en 1989
llegaron a reducirse a dos ejemplares.
Uno de los miembros de la Sociedad Española de Ornitología
(SEO-Bird Land), Gabriel Sierra, explicó hoy en declaraciones a
Europa Press que en los últimos años se ha experimentado un
incremento considerable en el número de cernícalos, "hasta tal punto
que en el año 2001 pasamos de 17 parejas a 25 y en este año hemos
alcanzado las 30".
La manera de tener un perfecto control de los movimientos y del
número de estas aves es a través de una serie de cámaras de vídeo
ubicadas en la torre de la Iglesia del municipio de Villar de
Matacabras --a 5 kilómetros de Madrigal-- que se controlan desde el
Centro de Interpretación de la Naturaleza.
CAINISMO ANIMAL
Las dos cámaras que vigilan a estos animales dentro y fuera del
nido han permitido demostrar que "existe el cainismo en esta especie,
es decir, que los hermanos mayores matan a los pequeños", algo que
hasta el momento se desconocía porque los cernícalos primillas
habitan en agujeros.
Además, otra de las cosas que los expertos en esta materia han
podido descubrir gracias a este sistema de grabación es que "la
selección de los nidos sabíamos que la hacían los machos, lo que no
sabíamos es que estos después se lo ofrecen a la hembra que es quien
elige el que más le gusta de todos después de abrir las alas lo
suficiente para medir el tamaño del nido".
Las cámaras son muy sencillas de manejar puesto que sólo disponen
de un mando que se controla desde el Centro de la Naturaleza y que
permite hacer panorámicas del exterior de la torre, desde donde se
ven los huecos realizados en el edificio por parte de los primillas.
El interior del nido se puede ver con la simple presión de un
botón, que nos permite pasar de una visión exterior a una interior,
desde donde se puede contemplar, con el más absoluto respeto a la
naturaleza, la intimidad de este pequeño pájaro también conocido como
"gaviluchos de uña blanca".
Esta iniciativa surgió a raíz de conocer las estadísticas a nivel
europeo y nacional sobre la inminente extinción del cernícalo
primilla, un ave muy frecuente a mediados de los años 70 en la
Comarca de la Moraña que poco a poco iba desapareciendo por diversos
motivos.
USO DE PESTICIDAS
Entre la causa de su extinción cabe destacar "el uso
indiscriminado de pesticidas, que acabaron con las presas de las aves
y con su fertilidad, la reconstrucción de tejados en época de cría,
el expolio de sus crías y el aumento de aves competidoras como las
palomas bravías y las grajillas en sus colonias de cría".
Según explicó este experto de Ornitología, los objetivos que se
persiguieron con la creación de este Centro de Interpretación de la
Naturaleza se centraron en un interés educativo, para los numerosos
turistas y estudiantes que acuden a la zona, y una necesidad
científica para los especialistas y estudiosos de las aves.
El cernícalo primilla tiene unos rasgos muy característicos que le
hacen único ante sus semejantes ya que se trata de un pequeño
halconcillo de aproximadamente 120-145 gramos de peso y de treinta
centímetros de longitud, que recibe su nombre por la cualidad de
quedarse quieto en el aire, generalmente cuando caza.
Además, el macho adulto se distingue de la hembra por su cabeza
más grande y su cola gris azulada, además de su tamaño, que es algo
más pequeño.