MADRID, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los ataques del 11-S han dejado en EE.UU. un impacto psicológico
que aún se mantiene, según los autores de un estudio publicado en la
última edición del Journal of the American Medical Association
(JAMA). Mientras que el 17 por ciento de la población estadounidense
que vive fuera de Nueva York, mostró síntomas de estrés postraumático
dos meses después de los ataques, el 6 por ciento continuaba con los
síntomas pasados seis meses.
La peculiaridad del presente estudio es que se inició antes de que
sucedieran los acontecimientos del 11-S y las personas que
participaron en él fueron controladas después de los sucesos. "Esta
investigación demuestra que los efectos de un trauma nacional no se
limitan tan solo a aquellas personas directamente afectadas por los
hechos, y el grado de reacción no se puede predecir simplemente
mediante mediciones objetivas de exposición a, o pérdida de el
trauma", según los especialistas.
Según sus conclusiones, "las distracciones, el intento de olvidar
lo ocurrido, o el abandono temprano del esfuerzo por superar el
trauma suele afectar después a largo plazo". En general, los datos
del estudio, muestran que seis meses después de los sucesos de 11S
los efectos continuaron por todo Estados Unidos entre personas que,
en su mayoría, no fueron directamente afectados por los ataques.
En la actualidad, según el estudio, pese a que los síntomas del
estrés postraumático han ido disminuyendo pasados los seis meses, aún
suponen una cifra elevada ya que hay muchas personas con cuadros de
ansiedad ante el temor a futuros ataques terroristas que puedan
afectarles a ellos o a las personas cercanas.