MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los hombres que toman tres o más bebidas alcohólicas por día aumentan en un 45 por ciento sus posibilidades de sufrir isquemia cerebral en comparación con los no bebedores, según un estudio del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston y la Harvard School of Public Health (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Annals of Internal Medicine'.
Durante este estudio también se descubrió que aunque los bebedores con niveles de consumo de alcohol menores parecían no tener riesgos mayores que aquéllos no bebedores cuando se producía un ataque isquémico, la frecuencia con la que consumían alcohol podía influir ligeramente en su propensión a esta dolencia.
Los expertos se refieren a los ataques isquémicos como "ataques cerebrales", ya que esta enfermedad se desarrolla cuando una arteria en el cerebro se ve bloqueada por un coágulo de sangre. Existen dos tipos de ataque isquémico: el derivado de un trombo, un coágulo de sangre en el mismo cerebro, y el producido por una embolia, derivado de un coágulo que viaja por el flujo sanguíneo procedente de otra parte del cuerpo hasta llegar al cerebro. En ambas situaciones, la privación de oxígeno y nutrientes en el cerebro puede provocar daños cerebrales o la muerte.
El estudio se realizó durante 14 años y en él participaron 38.156 hombres de edades comprendidas entre los 40 y 75 años. Los investigadores examinaron la cantidad media de alcohol consumida; los patrones de bebida (número de días por semana en los que se consume alcohol); el tipo de bebidas consumidas (cerveza, vino tinto, vino blanco o alcoholes). Además analizaron la incidencia de ambos subtipos de ataques isquémicos: las embolias y los trombos. Durante el desarrollo del estudio confirmaron 412 casos de ataque isquémico entre los participantes.
Sus descubrimientos mostraron que los hombres cuyo consumo medio de alcohol fue de tres bebidas o más por día tuvieron un 42 por ciento más de riesgo de ataque isquémico, particularmente de ataque embólico, que los abstemios. Según los expertos, aunque el consumo de menores cantidades de alcohol no estaban asociadas a un menor o mayor riesgo de ataque, al tener en cuenta la frecuencia del consumo de alcohol los consumidores suaves y moderados que consumían alcohol entre tres y cuatro días por semana tenían un 32 por ciento menos de riesgo de ataque que los no bebedores.