MÉRIDA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
Tiene 220 millones de años, se llama Triops cancriformis y se trata de la especie animal más antigua del planeta. Es un crustáceo de los que los científicos llaman coloquialmente antediluviano, vive en las aguas de carácter temporal, especialmente en charcas y lagunas que en la época de verano se secan.
Sin embargo, esto no es un impedimento para la supervivencia de esta tortuguita como explicó el biólogo de la Universidad de Extremadura, José Luis Pérez Bote, quien está elaborando un trabajo de investigación sobre esta peculiar especie.
Los datos que la acreditan como la especie animal más antigua del mundo proceden de un estudio que realizó un profesor de la Universidad de Viena, en 1995 tras un estudio en Centroeuropa. Hasta entonces la especie con más remota, según los científicos era una esponja marina.
Aunque el estudio comenzó el pasado mes de diciembre, según comentó Pérez Bote, durante esta primavera y el verano llevarán a cabo un muestreo en la charcas extremeñas para precisar la presencia de esta especie en la región y, posteriormente, realizar un estudio biológico y ecológico de la especie. El trabajo lo están realizando un equipo formado por dos profesores de la Universidad de Extremadura y cuatro alumnos.
El biólogo explicó a Europa Press Televisión que esta especie es poco conocida a pesar de su importancia. Se desarrolla en aguas temporales, por esta razón cuando llega la época de sequía mueren, aunque perviven los huevos que han enterrado previamente y que con las lluvias otoñales vuelven a desencadenar la aparición y desarrollo del triops.
Estas tortuguitas como se les denomina coloquialmente, viven en toda la geografía peninsular, y su hábitat natural son las lagunas, aguas de ganado, charcas e incluso las aguas que podemos encontrar en las cunetas de la carretera. La vida de un ejemplar de triops, según el codirector del estudio puede oscilar entre los tres y los seis meses, dependiendo de lo que tarde en secarse el agua en el que estén y en este período pueden vivir dos procesos de reproducción.
A pesar del alto grado de supervivencia, tiene algunos enemigos como las garzas, las cigüeñas o los cangrejos de río que se alimentan de ellos. Aparte de la mano del hombre que con la agricultura extensiva también provoca la desaparición de nuevos ejemplares, ya que las charcas que hay en medio de explotaciones cuando se secan son aprovechadas por los agricultores para cultivar en ellas, aran y eliminan los huevos.
Otra de las curiosidades del triops cancriformis es que aunque por esta especie han transcurrido más de 200 millones de años, su forma apenas ha cambiado, a diferencia de otras especies que han experimentado un proceso de metamorfosis para adaptarse al medio.