Actualizado 29/11/2009 18:03

Buscan 'ovejas verdes', que eructen menos, para combatir el cambio climático

MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de científicos australianos busca criar 'ovejas verdes', ejemplares que eructen menos de lo normal, para combatir el cambio climático. De hecho, el estudio demuestra que el diez por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en el país oceánico provienen del metano producido por el ganado ovino y vacuno.

Así, los investigadores aclaran que hasta ahora el problema de estos animales con el foco de CO2 había sido mal enfocado. "No sale mucho por el ano de los animales", aseguró el investigador John Goopy.

En concreto, la 'BBC' explica que los eructos de los ganados constituyen un "problema importante" para luchar contra el cambio climático, pues el metano (CH4) es uno de los principales gases que provocan el efecto invernadero. Además, este gas tiene la capacidad de atrapar 20 veces más calor que el dióxido de carbono (CO2).

Australia cuenta con unos 80 millones de ovejas y los científicos creen que si pueden reducir la cantidad de emisiones de metano que liberan cada vez que eructan, tendría un impacto significativo en el calentamiento global.

De momento los expertos están comprobando cuánto eructan los ovinos después de comer, les mantienen en cabinas de forma que pueden contabilizar los gases que emiten. De hecho, están tratando de descubrir si existe un vínculo genético en las ovejas que producen menos metano, una información que podría utilizarse para ayudar a criar un tipo de ovino "amigable" con el medio ambiente.

LAS QUE COMEN MÁS, LAS QUE MÁS ERUCTAN

Hasta ahora han evaluado a 200 ovejas y han encontrado que la mitad eructa más que el promedio, mientras que la otra mitad produce considerablemente menos metano. En este sentido, indican que las ovejas que comen más, eructan más.

Pero los científicos han descubierto que otros factores están implicados, lo que podría apuntar a un determinante genético. Esta no es la primera vez que la comunidad científica se embarca en la búsqueda de la reducción de emisión de metano en el ganado. Investigadores en Canadá ya lo habían intentado con las vacas.