Caramelos y chicles no tienen un papel primordial en el desarrollo de obesidad, diabetes y caries, según un estudio

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 25 octubre 2002 15:20

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El consumo de caramelos y chicles no desempeña un papel primordial

en el desarrollo de obesidad y la caries dental, ni tiene una

relación causal demostrada con una mayor incidencia de diabetes,

según se desprende de un estudio realizado por la Asociación Española

de Dietistas Nutricionistas (AEDN), que por el contrario concluye que

su ingesta puede incorporarse a una dieta sana y equilibrada,

constituyendo una vía apetecible por la aportar nutrientes necesarios

al organismo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en una

alimentación óptima al menos el 55 por ciento de la energía total

debería proceder de los hidratos de carbono de distintas fuentes,

además de un consumo moderado de alimentos ricos en azúcar

equivalente al 10 por ciento del total de la energía, por lo que los

caramelos o chicles, con un aporte medio de 17 calorías por unidad,

consumidos de forma ocasional y con una frecuencia máxima de cuatro

veces al día no constituyen causa de obesidad, asegura el informe.

Además, "no se ha podido demostrar" una relación de causa-efecto

entre el consumo de estos alimentos y la mayor prevalencia de

diabetes, en la que influyen otros elementos como los hereditarios y

la obesidad, explicó la representante de AEDN, Imma Palma, durante la

presentación en Madrid del estudio "Consideraciones sobre el consumo

de caramelos y chicles".

En cuanto a su vinculación con la salud dental, la investigación

asegura que los caramelos y chicles no tienen por qué ser un factor

de riesgo para la misma si se toman medidas preventivas, como la

higiene dental y el uso de dentífricos con flúor, para controlar los

que sí lo son.

En el mismo sentido, el doctor Ángel González, experto en

programas de prevención bucodental y profesor de Estomatología de la

Universidad Complutense de Madrid, recomendó visitar al dentista al

menos una vez cada seis meses y aumentar el control entre las

poblaciones de riesgo, personas cuya salivación sea muy escasa o

exagerada y aquellas que consuman medicamentos ricos en azúcar.

En su opinión, es la combinación de éstos los factores --y no sólo

uno-- lo que constituye un "alto riesgo de caries", además de una

ingesta superior a "un caramelo cada 20 minutos" o circunstancias

como una mala ortodoncia, que impide una higiene dental en

profundidad. En todo caso, insistió en la necesidad de "educar a los

niños" en el consumo adecuado de caramelos y chicles, más adecuado

después de las comidas, y la práctica de medidas de higiene

necesarias.

VIRTUDES DE SU CONSUMO

El estudio destaca por el contrario los beneficios de chicles y

caramelos, ricos en glucosa, proteínas, vitaminas y minerales. Éstos,

siempre que no sustituyan a los alimentos básicos de la dieta,

favorecen el aprendizaje y memoria en los niños, completan su dieta

de forma agradable, restituyen el gasto energético en deportistas y

personas muy activas y calman la ansiedad en quienes están a dieta o

intentan dejar de fumar.

Por otra parte, la tendencia internacional hacia los alimentos

funcionales, que a su valor nutricional añaden beneficios adicionales

para la salud, se ve reflejada también en los caramelos y chicles,

enriquecidos en muchas de sus variedades con edulcorantes, vitaminas,

minerales o fibras solubles.

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