Actualizado 08/02/2007 23:00 CET

Casi el 50% de los ancianos que ingresan en servicios geriátricos sufren 'malnutrición', según el médico Javier Idoate

OVIEDO, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

El médico geriatra del Hospital de León, Francisco Javier Idoate, afirmó hoy en Oviedo que cerca del 50% de los ancianos que ingresan en clínicas de servicios geriátricos sufren malnutrición, según diversos estudios internacionales, una cifra que definió como "preocupante y que necesita una solución".

Idoate participó hoy en la tercera edición de las 'Jornadas de Nutrición en el Paciente de Edad Avanzada', que se celebra en Oviedo. Antes de su ponencia explicó, en declaraciones a Europa Press, que los profesionales sanitarios "deben asumir que la nutrición es un factor determinante para la recuperación de los pacientes de avanzada edad".

La Sociedad Asturiana de Geriatría y Gerontología organiza esta jornada. Su presidente, Francisco Jiménez Muela, explicó a Europa Press que el objetivo de estas jornadas, en las que participan 142 profesionales asturianos, es formar "al personal de residencias y hospitales en la mejora de la atención a estas personas que, por definición, son muy frágiles".

En cuanto a los datos de ancianos con malnutrición, el presidente de la asociación reconoció que "a veces los profesionales no se atreven a hacer estudios porque se sabe que los resultados son muy elevados".

Así, Jiménez indicó que se calcula que en residencias "hasta una tercera parte de los ancianos, entre el 15 y el 30%, están malnutridos y esta cifra aumenta hasta cerca del 50% en los ingresados en servicios geriátricos". "Son cifras espectaculares y preocupantes, pero a veces es muy difícil combatir esta problemática y para eso se organizan jornadas de este tipo", señaló.

En cuanto a las causas de esta problemática, Jiménez e Ideoate coincidieron en señalar como más frecuentes las derivadas de determinadas enfermedades que llevan implícitas o generan una mala alimentación, como insuficiencias cardíacas o dificultades respiratorias; así como los malos hábitos, defectos en la alimentación o dietas monótonas de los ancianos durante años. "Todavía hay casos de ancianos que se alimentan a base de leche y galletas", afirmó.

Como novedad de este año, el simposio se centrará en las labores de enfermería para que los profesionales de esta rama "aprendan a hacer una buena valoración del anciano que llega a la residencia y así saber si está bien o mal nutrido, y tomar las medidas oportunas o remitirlos a un especialista endocrino", dijo Jiménez.

Por su parte, la consejera de Bienestar Social, Laura González, indicó que la Administración está llevando a cabo actuaciones, como la contratación de nutricionistas para asesorar al personal de las residencias y hospitales asturianos.

"La alimentación adecuada de los mayores influye en la prevención de un mayor y más acusado envejecimiento, por eso la contratación de un nutricionista y la formación continuada del personal son fundamentales", aseguró.

Además, la consejera recordó que la población asturiana está envejecida, y que está próxima la aprobación de la Ley de Dependencia, es "muy importante" tomar medidas para mejorar los servicios sanitarios en este aspecto. Así, apuntó como incentivo para los ancianos "hacer atractiva la comida".