MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
La transición de la infancia a la madurez significa que ganamos
ciertas capacidades cognitivas pero perdemos otras, según un estudio
presentado en la Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología
que tiene lugar en Denver (EE.UU.) hasta el próximo día 20 de Abril.
Las conclusiones de este estudio, relativamente de pequeña escala,
son aún preliminares. "Los seres humanos ganamos una expansión en el
enfoque y profundidad del conocimiento y comprensión durante la
adolescencia", según los autores del estudio, pertenecientes a la
Universidad de Cincinnati.
"Sin embargo, al mismo tiempo perdemos cierta capacidad de
aprender nuevos sonidos y patrones de lenguaje. En este respecto, los
adultos estamos más limitados que los niños". Para llegar a estas
conclusiones los investigadores analizaron los cerebros seis personas
fallecidas de entre 12 y 17 años y de cinco entre 17 y 24 años, todas
ellas habían registrado una salud y una inteligencia normales.
Se estudiaron 43 áreas distintas de cada hemisferio cerebral,
midiendo el grosor de la corteza cerebral, la densidad neuronal y el
tamaño neuronal piramidal. La media de tamaño soma piramidal era de
15,5% menor en el grupo de más edad que en el más joven.
Esto indica que las células nerviosas se someten a una marginación
o declive en ciertos procesos durante la adolescencia. Otras medidas
como el grosor cortical y la densidad neuronal, eran mayores en el
grupo de más edad.