MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Miguel Navarro ha sido elegido científico internacional por parte del Instituto Médico Howard Hughes al concederle una de sus 42 ayudas, dotadas con 450.000 dólares (370.000 euros), para investigación internacional en el área de las enfermedades infecciosas y parasitarias durante cinco años.
Este científico, que trabaja en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra del CSIC en Granada, obtuvo una de las ayudas concedidas por la organización filantrópica estadounidense en competencia con cerca de 500 científicos de 62 países. Su trabajo, que fue portada de la revista 'Nature' en diciembre de 2001, se centra en estudiar la variación antigénica en parásitos como el tripanosoma brucei, causante de la enfermedad africana del sueño, con herramientas de biología molecular y celular.
Miguel Navarro, nacido en Cartagena (Murcia), en 1962, obtuvo su licenciatura en Ciencias Biológicas en la Universidad de Murcia, en 1987, y se doctoró en 1994. Realizó sus investigaciones postdoctorales en el Laboratorio de Parasitología Molecular de la Universidad Rockefeller (Nueva York, Estados Unidos) y en la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Manchester (Reino Unido).
En 2001 obtuvo una plaza de científico titular del CSIC en el instituto granadino López Neyra y en 2003 recibió el premio Alumbres de la Fundación Enma Egea, según informó hoy el propio Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
14 MILLONES DE EUROS
El Instituto Médico Howard Hughes, fundado en los años cincuenta por el aviador y millonario estadounidense, ha dedicado este año 17,5 millones de dólares (más de 14 millones de euros) a la financiación de estos 42 proyectos de investigación internacionales, procedentes de 20 países, dirigidos al estudio de los mecanismos moleculares y genéticos que subyacen en las enfermedades infecciosas y parasitarias.
La institución confía en que el resultado de estos proyectos de investigación ayude a identificar nuevas dianas terapéuticas para enfermedades como la malaria o la tuberculosis, así como nuevas pistas para el desarrollo de vacunas. Entre sus objetivos, destaca el de establecer lazos de colaboración duraderos entre aquellos científicos de todo el mundo a los que elige como investigadores internacionales.