MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
Dormir sobre un colchón de firmeza intermedia puede reducir a la
mitad el dolor de espalda crónico y es mucho más aconsejable que
descansar sobre un colchón muy duro, según un estudio realizado por
la Fundación Kobacs y expertos en Rehabilitación del Hospital Ramón y
Cajal.
Este panel de especialistas asegura haber realizado el primer
ensayo clínico del mundo para evaluar el efecto de la firmeza del
colchón en las dolencias de la espalda, cuyos datos demuestran que es
falsa la creencia de que en esos casos el colchón deba ser muy duro.
"Uno de firmeza intermedia mejora más la intensidad del dolor y el
grado de incapacidad física", destaca Francisco Manuel Kovacs.
En el estudio participaron 313 adultos con lumbalgia inespecífica
crónica (el dolor de espalda más extendido en la sociedad y que tiene
la peculiaridad de que su origen se desconoce). Estos pacientes
(todos ellos con dolor de espalda crónico durante al menos los
últimos 9 años) fueron divididos en dos grupos; uno de ellos recibió
un colchón muy firme y los del otro un colchón de firmeza media.
Al cabo de tres meses, los expertos comprobaron que aquellos que
durmieron sobre los colchones de firmeza intermedia, vieron reducido
a la mitad su dolor de espalda. Siguiendo una escala de dolor de 1 a
10, estos últimos mejoraron 2,4 puntos más su dolor y 2,10 más su
grado de incapacidad física respecto a los que usaron un colchón muy
duro.
Además, el efecto beneficioso del colchón es el doble que el de
los tratamientos analgésicos convencionales. De hecho, entre un 20 y
un 40 por ciento de los pacientes abandonaron la medicación que
estaban tomando.
UNA CREENCIA ERRÓNEA
A la luz de estos resultados, los expertos advierten por tanto
sobre "la creencia errónea" sobre las ventajas de un colchón muy
duro. Además, apelan a la responsabilidad de los mensajes
publicitarios para no difundir información engañosa.
En cualquier caso, los expertos recomiendan para evitar los
dolores de espalda tener una correcta "higiene postural" (sentarse
erguido, con los pies reposando ligeramente por encima del suelo y no
estar durante mucho tiempo recostado en un sillón, entre otros); y
realizar ejercicio físico adecuado a cada paciente.
Según sus datos, un 80 por ciento de la población sufre dolor de
espalda en algún momento de su vida. De estos, en torno al 50 por
ciento se convierte en crónico, patología que ocasiona un algo grado
de absentismo laboral y gastos sanitarios.
Los expertos calculan que este gasto supone el 1,7 por ciento del
PIB de los países desarrollados. "Un tercio de nuestra vida lo
pasamos durmiendo, de ahí la importancia de elegir un buen colchón",
concluye Kobacs.