BARCELONA, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
Un consumo moderado de cava ayuda a prevenir la enfermedad
cardiovascular, pues esta bebida tiene un efecto antioxidante
parecido al del vino, por lo que beber dos copas de cava al día es
beneficioso para el organismo, especialmente si se consumen entre
comidas.
Los resultados del informe, elaborado por científicos de la
Universidad de Barcelona y publicados recientemente en la revista
'Agricultural and Food Chemistry', concluye que, al igual que en el
vino, el efecto antioxidante del cava tiene su origen en las
sustancias fenólicas que contiene, que actúan reduciendo las
lipoproteínas de baja densidad (LDL), conocidas popularmente como
'colesterol malo'. Los componentes del cava con poder antioxidante
son el ácido cafeico, la quercetina y el tirosol, que se halla en
alimentos como el aceite de oliva virgen.
La coordinadora del estudio y miembro del Departamento de Nutrición
de la Facultad de Farmacia de la Universitat de Barcelona (UB), Rosa
María Lamuela, aseguró a Europa Press que en el cava existen otras
sustancias antioxidantes, entre las cuales destaca el resveratrol,
que según los primeros estudios "es un anticancerígeno potencial".
Según Lamuela, la ingestión de sustancias fenolíticas, es decir con
efectos antioxidantes, contribuye a la inhibición de la formación de
los coágulos y de los trombos, principales patologías de la
enfermedades cardiovasculares.
La oxidación es el proceso que va deteriorando las células del
organismo hasta crear un ambiente propicio para el desarrollo de
diversas patologías, y está generado por los radicales libres,
moléculas agresivas producidas por diversos agentes, como las
radiaciones, la polución, el humo del tabaco y, sobre todo, el
oxígeno que respiramos. Los responsables de la neutralización de
estos radicales libres son los compuestos fenolíticos y algunas
vitaminas.
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(EUROPA PRESS)
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