La contaminación en lagos de alta montaña aumenta con la altitud, según un estudio

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 5 marzo 2004 20:50

BARCELONA 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

La contaminación en lagos de alta montaña aumenta con la altitud, según las conclusiones de un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El informe concluye que la acumulación de compuestos contaminantes en peces crece proporcionalmente a su edad y a la altitud de su hábitat. Los investigadores analizaron los niveles de cuatro grupos de contaminantes clorados -hexaclorobenceno, hexaclorociclohexano, policlorobifenilos y DDT-- en el músculo e hígado de truchas de 11 lagos de alta montaña situados entre Noruega, los Alpes, los Cárpatos, los Pirineos, Bulgaria y Escocia.

Todos estos lagos se hallan a altitudes de entre 2.800 y 300 metros. Los científicos analizaron factores como la altitud, la temperatura, la contaminación en agua y las grasas en el tejido muscular de los peces capturados que pertenecían a tres especies de trucha: ártica, asalmonada y arco iris. La principal conclusión del trabajo es que la mayor concentración de organoclorados --compuestos contaminantes que llegaron al medio ambiente por la mano del hombre-- "depende de variables como la edad del animal o la altitud del lago", explicó a Europa Press el científico del CSIC y director del estudio, Joan Grimalt.

La variable de la altitud se correlaciona con la temperatura, ya que se ha comprobado que las mayores concentraciones de contaminantes se producen cuando las temperaturas son más frías. "Estos compuestos organoclorados no se destruyen y tienden a condensarse en lugares más gélidos", según Grimalt. Así, los científicos ha comprobado en dicho estudio, publicado recientemente en la revista 'Environmental Science and Technology', que el incremento del nivel de contaminación puede ser de 25 a 150 veces superiores en el rango de temperaturas que va de 8,7 a -2,3 grados centígrados.

Los compuestos están dispersos en la atmósfera y cuando la temperatura desciende se condensan en puntos fríos, siendo mayor la condensación cuanto más gélidas sean estas zonas, según Grimalt. Este proceso de condensación afecta especialmente a los compuestos menos volátiles como policlorobifenilos y DDT.

El artículo está firmado por Joan Grimalt e Ingrid Vives, científicos del Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona del CSIC, Jordi Catalán, investigador del Centro de Estudios Avanzados de Blanes, Björn O. Rosseland, del Norwegian Institute for Water Research y Rick W. Battarbee, de la University College London.

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