MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las células grasas que no pueden absorber normalmente la glucosa
parecen provocar el mismo problema en los músculos y un problema
relacionado en el hígado, según un estudio realizado por
investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston
(EE.UU.).
Empleando un sofisticado enfoque genético, los investigadores
eliminaron la proteína clave de las células grasas a la que la
insulina ordena que la glucosa se mueva desde la sangre hasta las
células. En ese momento, los músculos ignoraron también las órdenes
de la insulina de absorber glucosa y el hígado no obedeció las
instrucciones de la insulina de cerrar la producción de glucosa.
Estos experimentos realizados en ratones, publicados en la última
edición de la revista 'Nature', pueden servir para explicar por qué
la obesidad es un factor de riesgo para la diabetes del tipo 2 en
humanos y puede arrojar luz sobre el primer defecto en este tipo de
diabetes: la resistencia a la insulina.
El estudio aporta también una nueva meta potencial para el
tratamiento y prevención de la diabetes pues, según la principal
autora del estudio, la doctora Barbara Kahn, "muestra claramente que
la grasa es también importante para la acción de la insulina en todo
el organismo. Creemos que la grasa libera una molécula que circula
hacia los músculos y el hígado e impide las señales de la insulina en
esas células".
"Durante mucho tiempo se ha creído que la absorción de glucosa en
los músculos es muy importante para la acción normal de la insulina y
para prevenir la diabetes. Los investigadores creyeron que la
absorción limitada de glucosa en la grasa de las personas obesas y
diabéticas no era relevante entre las causas de la resistencia a la
insulina", agrega la investigadora. El nuevo estudio refuerza una
nueva visión de la grasa como un órgano endocrino que influye en
otros tejidos.
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(EUROPA PRESS)
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