La depresión y no los antidepresivos explican los riesgos de ataque cardiaco asociados a su consumo

Europa Press Ciencia
Actualizado: martes, 15 marzo 2005 13:59

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

Padecer una depresión, más que los efectos de los fármacos por sí mismos, puede explicar el aumento de riesgo de ataque al corazón asociado con la ingesta de antidepresivos, según un estudio de la División de Epidemiología y Salud Pública del Hospital de Nottingham (Reino Unido) que aparece en 'Heart', una de las publicaciones del grupo editorial de la revista 'British Medical Journal'. Los expertos señalan que más de una de cada 10 personas mayores son prescritas con antidepresivos.

Los investigadores explican que sus descubrimientos están basados en suministros de prescripciones anónimas procedentes de 644 consultorios de medicina general de Reino Unido, relativas a 60.000 pacientes que tuvieron su primer ataque al corazón entre 1.998 y 2.001 y 360.000 pacientes seleccionados al azar que coincidían en edad y sexo.

El análisis indicó un aumento del riesgo de un primer ataque cardiaco con cualquier tipo de antidepresivos, los nuevos o los más antiguos, durante el primer mes de prescripción.

Los pacientes que habían sido prescritos con la clase antigua de antidepresivos tricíclicos por primera vez fueron dos veces más propensos a tener un ataque cardiaco dentro de los siguientes siete días en comparación con los pacientes a los que no se había prescrito estos fármacos.

Los pacientes prescritos con el nuevo tipo de inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) mostraron una propensión de más de dos veces a tener un ataque cardiaco en los siguientes siete días.

Pero el aumento de los riesgos de ataque cardiaco fue bastante menor entre los pacientes que tomaron antidepresivos durante más de un mes.

Estos riesgos desaparecieron después de tener en cuenta la extensión de enfermedades cardiovasculares existentes y la depresión, que fue descubierta a través de analizar los datos de prescripción antes y después del ataque cardiaco.

Los autores tampoco encontraron ningún vínculo con antidepresivos específicos o con el tipo de fármaco, lo que les lleva a concluir que ningún aumento en el riesgo de ataque cardiaco es más probable a ser vinculado a la depresión subyacente en vez de a los fármacos por sí mismos.

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