Descubierta en Chipre la evidencia más antigua de la relación humana con el gato como animal de compañía

Europa Press Ciencia
Actualizado: lunes, 12 abril 2004 23:15

NUEVA YORK 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

El hallazgo de una tumba de hace aproximadamente 9.500 años en Chipre en la que se aprecian, junto a un individuo humano, los restos de un gato y una amplia variedad de ofrendas, supone la evidencia más antigua encontrada hasta la fecha de las relaciones entre el ser humano y este felino, según un estudio de investigadores de Muséum National d'Histoire Naturelle de Paris, perteneciente al Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, que publica la última edición de la revista 'Science'.

Se creía que fueron los habitantes del antiguo Egipto los primeros que domesticaron a los gatos, criándolos para que produjeran nuevas especies hace alrededor de entre 4.000 y 3.900 años. Pese a que los investigadores han sospechado desde hace tiempo que los seres humanos comenzaron a domesticar gatos mucho antes, hasta ahora no existían evidencias que apoyaran esta hipótesis.

Los gatos salvajes probablemente comenzaron a asociarse con seres humanos a medida que surgieron las sociedades agrícolas en Asia Occidental, durante principios del periodo neolítico (hace aproximadamente entre 11.000 y 10.000 años). Al parecer, los gatos se fueron acercando cada vez más a los pueblos en los que había graneros que atraían a numerosos ratones. Según los autores del presente trabajo, puede que entonces los seres humanos comprendieran que podrían usar a los gatos para reducir el número de ratones.

Pese a que la diosa gata Bastet y otras deidades felinas del antiguo Egipto son los ejemplos más antiguos que se conocen de gatos en la mitología, los arqueólogos han descubierto evidencias aún más antiguas que apuntan a una conexión espiritual entre los seres humanos y los animales, incluidos los gatos.

De hecho, se han descubierto muchas piedras grabadas con imágenes de gatos salvajes y otros animales en Asia Occidental, que se remontan a los principios del periodo Neolítico. Los autores de este trabajo consideran que estos artefactos son evidencias de que los animales tenían una importancia espiritual para las personas, pese a que no está clara la naturaleza exacta de este tipo de relaciones.

Los nuevos hallazgos de una tumba humana con una variedad de piedras pulidas, herramientas, joyas y otros objetos que se cree que eran ofrendas, además de un gato rodeado de conchas marinas, junto a un esqueleto humano de sexo sin determinar que --según los especialistas-- correspondió probablemente a una persona de alto estatus social, confirman ahora una antigua relación de este animal con los seres humanos.

Contenido patrocinado