MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
Reducir la cantidad de sodio en la dieta de una persona no aumenta los índices de colesterol ni de triglicéridos, como se ha informado en anteriores estudios. Las conclusiones del nuevo trabajo, desarrollado por científicos de Johns Hopkins University School of Medicine en Baltimore (EE.UU.), se presenta hoy ante la 577 Conferencia Anual de Investigación sobre la Alta Presión Sanguínea, que organiza la American Heart Association.
En este, el mayor estudio de su categoría, los investigadores observaron lo que ocurría cuando un grupo de voluntarios, en total 390 personas, comía tres niveles de sodio (alto, medio y bajo) en su dieta habitual. Los niveles establecidos de ingestión de sodio fueron, por cada 2.100 calorías, 3.450 mg (alto); 2.300 mg (medio) y 1.150 mg (bajo).
El hallazgo de este estudio, de que los niveles de lípidos en la sangre no mostraron aumentos notables entre ninguna de las personas pertenecientes a cualquiera de los tres grupos, es muy significativo para la batalla que, en la actualidad, tratar de librar los médicos contra la hipertensión.
Los autores del estudio destacan la importancia de estas conclusiones porque existen muchas recomendaciones, provenientes en su mayoría de sectores públicos de la salud, de que se reduzca la ingestión de sodio para evitar la elevación de la presión sanguínea.
Algunas personas han informado sobre los efectos perjudiciales de reducir el sodio en los lípidos, algo que podría anular, incluso, los supuestos beneficios potenciales de esta medida sobre la presión sanguínea.