PALMA DE MALLORCA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
La esquizofrenia afecta a unas 10.000 personas tan sólo en Baleares, según los datos ofrecidos por la presidenta de la Asociación para el Desarrollo e Integración de Personas con Esquizofrenia (ADIPE) Teresa Calderay, a través de un informe de la Organización Mundial de la Salud.
Baleares cuenta actualmente con un total de 8 asociaciones contra la esquizofrenia y otras enfermedades mentales, una actividad que ADIPE viene desarrollando desde 1987 mediante la celebración de cursos de informática para la integración en la vida laboral de las personas que padecen esta enfermedad.
Con el objetivo de contribuir a la mejora de la funcionalidad operativa de ADIPE, Calderay, que el próximo martes firmará un convenio con la vicepresidenta y consellera de Relaciones Institucionales, Rosa Estaràs, denunció la actual falta de recursos para afrontar el tratamiento de los enfermos que, además, sufren el problema añadido de la infradiagnosticación.
INGRESOS EN SON LLÁTZER.
Durante 2003, el Hospital de Son Llàtzer atendió a un total de 555 pacientes en la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica, de los cuales 300 casos eran de psicosis, correspondientes en su mayoría a pacientes con esquizofrenia, aunque también hubo casos de pacientes con psicosis maniacodepresiva y psicosis inducidas por drogas.
La estancia media bruta de estos pacientes fue de 18 días, mientras que la estancia media depurada, una vez excluídos los casos extremos, fue de 14 días.
Según confirmaron a Europa Press fuentes hospitalarias, el mayor problema asistencial que presentaron los pacientes de esquizofrenia crónica fue el alargamiento de su estancia en el Centro Sanitario, puesto que se trata enfermos que precisan de un tratamiento a largo plazo que debe incluir programas de rehabilitación y reinserción.
ALARMA SOCIAL.
La esquizofrenia pasó a primer plano hace unos días debido al apuñalamiento de una mujer el pasado día 18 en un domicilio particular situado en el barrio palmesano de la Bonanova, y que se atribuyó a un esquizofrénico que logró huir en coche y que aún no ha sido detenido.
Aún así, los expertos insisten en "desmitificar" la idea de que todos los pacientes con esquizofrenia son violentos y atacan o matan, y achacan este tipo creencias a la falta de comprensión de las enfermedades mentales y a la publicidad desproporcionada de los pocos enfermos que manifiestan conductas violentas o criminales.
La esquizofrenia es una enfermedad crónica, inhabilitante y que precisa del tratamiento mediante fármacos antipsicóticos, psicoterapia, rehabilitación social y laboral, además de la psicoeducación dirigida al paciente y su familia.
Su consideración es de trastorno grave, presentando una serie de síntomas que se caracterizan por la dificultad de distinguir fantasía y realidad así como alteraciones del pensamiento, percepción, afectos, comunicación y comportamiento social y laboral.
La enfermedad causa una deficiencia de la transmisión y de la adaptación de los impulsos nerviosos que conduce a un deterioro de la función cerebral, provocando diversas alteraciones entre las que se encuentran trastornos en el procesamiento de la información y en las percepciones sensoriales, anomalías en las emocionales, trastornos de concentración, del pensamiento y de la capacidad de comunicarse.