MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Estación de la Agencia Europea del Espacio (ESA) de Seguimiento de Satélites de Villafranca del Castillo (VILSPA), situada en Villanueva de la Cañada (Madrid), cumplirá el próximo martes, 25 de noviembre, 25 años.
Desde su inauguración en 1978, VILSPA ha participado en una quincena de misiones espaciales de todo tipo, ya que cuenta con más de una decena de antenas y moderno equipamiento electrónico que le permiten participar en todas las etapas que siguen al lanzamiento de una misión espacial, ya sea en el seguimiento y control de los satélites, en su mantenimiento, en la recepción de datos científicos o como estación de soporte.
En la actualidad, VILSPA es la estación de seguimiento principal para la flotilla de cuatro satélites 'Cluster' de la ESA, lanzados en 2000 para estudiar la interacción entre el viento solar y la magnetosfera, así como fenómenos como las auroras y las 'tormentas solares'.
La estación alberga actualmente el Centro de Operaciones Científicas del telescopio espacial de rayos X de la ESA 'XMM-Newton' y el archivo de sus datos. También es la sede de los archivos de datos científicos obtenidos por telescopios ultravioleta IUE (International Ultraviolet Explorer) e infrarrojo ISO (Infrared Space Observatory).
Además de los satélites científicos, durante sus 25 años de existencia, VILSPA ha ofrecido soporte a numerosos satélites de comunicaciones y de observación de la Tierra, y no sólo de la ESA.
Entre ellos están: ECS, ENVISAT, EUTELSAT-W3, EXOSAT, GOES, MARECS, METEOSAT, OLYMPUS, OTS, ITALSAT-1, ERS-1, ERS-2, ITALSAT-2 y MTP-1.
Entre los clientes externos actuales se encuentran EUMESAT para los satélites de METEOSAT Segunda Generación (MSG); y la Academia China de Ciencias para los satélites científicos Double Star.
Por otra parte, la ESA ya ha firmado un acuerdo con España para la implantación en Cebreros (Ávila) de una nueva estación de seguimiento de misiones en el espacio profundo. Esta estación contará con una antena de 35 metros, que entrará en servicio en septiembre de 2005, y con una torre para simular, con fines de prueba, las señales emitidas por sondas espaciales.