MADRID 16 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores del Scripps Research Institute en La Jolla, California (EE.UU.), ha desarrollado una nueva forma de hacer glucoproteínas con hidratos de carbono (azúcares) agregados, según un estudio que publica esta semana la última edición de la revista Science.
Los métodos para crear proteínas glucosiladas son importantes para los científicos que quieren comprender el rol de los hidratos de carbono en la estructura y función de la proteína, dado que el organismo humano contiene muchas proteínas glucosiladas, incluidos anticuerpos, hormonas y las proteínas del sistema inmune, como las citoquinas y las interleuquinas.
Estos métodos son también de interés para los doctores, dado que los productos farmacéuticos son a menudo proteínas altamente glucosiladas (como por ejemplo la eritropoyetina, que resulta útil en el tratamiento de la anemia, el cáncer y el SIDA). La nueva estrategia, que evita algunos de los cuellos de botella de métodos anteriores, supone el empleo de una forma modificada de la bacteria Esquericia coli, para expresar una forma glucosilada de la proteína mioglobina. La E.coli ha sido evolucionada de tal forma que se insertaría un aminoácido glucosilado dentro de la secuencia de las mioglobinas a medida que éstas van siendo producidas.
Las glucoproteínas son básicamente proteínas que han sido modificadas, de tal forma que uno o más hidratos de carbono (azúcares) se agregan a los átomos de nitrógeno u oxígeno dentro de los amioácidos de la proteína. Las modificaciones de glucoproteínas son muy parecidas al lenguaje de la vida y algunas incluso llaman a los hidratos de carbono el tercer alfabeto, detrás del ADN y las proteínas. Los azúcares de las proteínas son como los acentos de las palabras habladas, que cambian el significado sin cambiar la forma en la que se deletrean. Si no están ahí los azúcares correctos, se altera la biología.