Un estudio español demuestra que inyecciones de corticoides son tan eficaces como la cirugía contra el túnel carpiano

Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 3 febrero 2005 11:58

MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un estudio español dirigido por Domingo Ly-Pen, médico de familia del Centro Médico Gandhi de Madrid, ha demostrado que las inyecciones de corticoides son tan eficaces como la cirugía para tratar el síndrome del túnel carpiano (STC) durante un periodo temporal de hasta un año. Los resultados de su estudio se publican en la revista 'Arthritis & Rheumatism'.

El síndrome del túnel carpiano (STC) es la enfermedad laboral más conocida además de una de las más estudiadas. A pesar de su asociación con un uso excesivo del ordenador, el síndrome del túnel carpiano no se circunscribe a los trabajadores que introducen datos.

Carniceros, mecánicos, músicos, higienistas dentales y jugadores de tenis o golf son también vulnerables. Según estudios recientes el STC afecta a un 3 por ciento de la población general y las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollarlo. Los pacientes de artritis reumatoide también se encuentran entre los grupos de riesgo.

El síndrome se caracteriza por entumecimiento, debilidad y dolor de muñeca y mano, particularmente del dedo gordo e índice, y frecuentemente el dolor puede ascender hasta el brazo, el STC ocurre cuando el nervio medio que va desde el antebrazo a la base de la palma, se comprime

Según Domingo Ly-Pen ha declarado hoy a Europa Press, el estudio es el primero de su clase en probar la eficacia de las infiltraciones de corticoides en muñecas de pacientes que padecen el síndrome del túnel carpiano. Ly-Pen hace especial hincapié en que los pacientes fueron derivados directamente desde su médico de cabecera a una unidad de STC creada para el estudio.

LA INVESTIGACIÓN

Los investigadores se centraron en los resultados de 163 muñecas pertenecientes a 101 pacientes, de entre ellos 93 mujeres y 8 hombres. Todos los pacientes durante al menos 3 meses habían experimentado síntomas de STC, sobre todo ataques nocturnos de extremo hormigueo y quemazón en manos y dedos, que interrumpía su sueño.

Según los científicos, del total de muñecas, 80 fueron de forma aleatoria asignadas a un proceso quirúrgico estándar basado en la descompresión del nervio medio. Las restantes 83 muñecas fueron tratadas con inyecciones de esteroides locales. Los pacientes en ambos grupos fueron similares en edad, con una media de 50 años en el grupo de cirugía y de 53 años en el grupo de inyecciones, y en la duración y gravedad de sus síntomas.

Todas las muñecas fueron evaluadas durante 14 días después del tratamiento inicial. En ese momento, 69 de las muñecas habían sido tratadas con esteroides recibieron una segunda inyección local. Los investigadores evaluaron entonces los síntomas de ambos grupos a los 3, 6 y 12 meses, usando escalas de puntuación visuales análogas para medir la mejoría.

Según los investigadores, a los 3 meses, la mejoría en los síntomas nocturnos era del 20 por ciento o mejor en el 94 por ciento de las muñecas en el grupo de inyecciones y en el 75 por ciento en el caso de la cirugía; a los 6 meses la misma mejoría era respectivamente del 85,5 por ciento y del 76,3 por ciento en los grupos de inyección y cirugía; por último, a los 12 meses los porcentajes para esta mejoría fueron del 69,9 por ciento y del 70 por ciento en los dos grupos respectivamente.

Según los científicos, a lo largo del seguimiento, los resultados de los otros síntomas medidos fueron similares (dolor diurno en el área de la muñeca y discapacidad funcional autopercibida).

Según el doctor Domingo Ly-Pen, este es el primer estudio clínico aleatorio controlado que compara las dos terapias más comunes del STC en 12 meses de seguimiento. No obstante, explica Ly-Pen, la terapia de inyecciones locales parece ser superior a la cirugía en el corto plazo.

En el estudio han participado los especialistas Alberto Sánchez-Olaso (cirugía)yGema de Blas (electromiografía) del Hospital Ramón y Cajal, así como José Luís Andreu (reumatología) e Isabel Millán (estadística) del Hospital Puerta de Hierro, ambos centros de Madrid.

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