MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
El experto hematólogo y miembro del comité científico de la Fundación para el Estudio y Prevención de las Enfermedades de las Venas (FespreV), Francesc Casals, aseguró hoy que el "síndrome de la clase turista", debería llamarse mejor "síndrome de la trombosis del pasajero en avión", porque su causa fundamental es la brusca variación de la presión atmosférica, y no tanto por la falta de espacio, inmovilidad o deshidratación.
Durante una intervención en el reciente Congreso de Medicina del Viajero, celebrado en Roma (Italia), el doctor Casals matizó que los accidentes vasculares en avión pueden afectar tanto a la clase turista como a "business". Además, recordó que la incidencia global de la formación de trombosis --con independencia del riesgo de cada pasajero-- es del 3 por cada 100 viajeros.
Según el experto, "se calcula que cuando el avión alcanza 10.000 metros de altitud, la repercusión en el sistema venoso equivale a una subida brusca, sin aclimatación, a 1.600 metros o más a cuerpo limpio". En este sentido el experto, del Hospital Clínic de Barcelona, recomendó a los viajeros escoger asientos situados en el pasillo; utilizar medias o calcetines de compresión durante el vuelo para ayudar a que las venas dilatadas recuperen su forma original en el caso de pertenecer al grupo de personas con alto riesgo de trombosis; dormir con las piernas relajadas; evitar la ropa ajustada y realizar paseos cortos por la cabina cada 1 o 2 horas.
Además, según el doctor Casals, la baja presión atmosférica en cabina hace que el cuerpo pierda fluido corporal y que la sangre se vuelva más espesa, con el consiguiente riesgo de trombosis. Para evitarlo, recomienda beber abundante agua, no tomar alcohol antes y después del vuelo, ni bebidas gaseosas o que contengan cafeína. En las personas con algún factor de riesgo (sometidas a alguna operación de cirugía mayor, historia previa de trombosis, o problemas de circulación venosa, entre otras) deben consultar con su médico antes de efectuar un viaje de largo recorrido.
Dado que la trombosis puede y suele aparecer días o incluso semanas después de concluido el vuelo, es importante que la persona que note dolor persistente o piernas hinchadas tras bajar del avión, acuda al profesional sanitario para prevenir la posible existencia de un proceso trombótico, indicó el experto. Finalmente, Casals manifestó que la vena sigue siendo en España "una desconocida", básicamente por la falta de atención por parte de los medios sanitarios y la Administración. Por falta de prevención, nueve millones de españoles (dos tercios de mujeres y uno de hombres) padecen de varices y se hayan expuestos a estos tipos de riesgo, concluyó.