VALENCIA 19 May. (EUROPA PRESS) -
El director de la Unidad de Obesidad de la Clínica del Consuelo de Valencia, el doctor Vicente Dolz, destacó hoy que las personas que padecen obesidad pueden llegar a perder entre un 70 por ciento y un 80 por ciento de su sobrepeso en un año con la implantación de una banda gástrica y con "menos riesgos" que otras técnicas, como el 'bypass'.
Dolz señaló que la Comunidad Valenciana es la zona de España en la que se realizan más implantaciones de este sistema y que, en su opinión, es una de las alternativas "más eficaces" en la lucha contra la obesidad frente a otros tratamientos quirúrgicos "más agresivos" y con "más riesgos". Así, aseguró que el riesgo de fallecimiento en esta intervención es del 0,2 por ciento en todo el mundo.
En la Comunidad se implantaron en 2003 el 95 por ciento de todas las bandas gástricas colocadas en España y el 22 por ciento de los balones intragástricos, según explicó en una rueda de prensa el doctor Dolz, quien añadió que el coste de esta intervención asciende a 7.500 euros, que incluye el tratamiento y los ajustes del anillo implantado necesarios durante el primer año.
La banda gástrica es un tipo de cirugía bariátrica reversible que, a diferencia del 'bypass', explicó el doctor, "no supone cortar, ni saturar ni modificar la anatomia del paciente", sino que consiste en la implantación de una banda gástrica mediante la técnica de laparoscopia. Este anillo está conectado a un pequeño depósito, situado por debajo de la piel, que permite estrechar el estómago, que se puede abrir o cerrar para desbloquear el paso de alimentos.
Esta banda se coloca al principio del estómago, de modo que crea un pequeño depósito que actúa como estómago verdadero, con lo que la "sensación de saciedad es más temprana".
VENTAJAS
Dolz destacó que una de las ventajas de esta técnica quirúrgica sobre el 'Bypass' es que "se puede adaptar a las necesidades del paciente de por vida", ya que, explicó, se pueden realizar ajustes, ya sea por "necesidad o capricho" del paciente, como solicitar que en Navidad "se abra la banda para poder comer un poco más y tras las fiestas volver a cerrar" este anillo, apuntó.
En opinión de Dolz, esta técnica está más indicada para pacientes de alto riesgo (entre 150 y 180 kilos de peso), ya que la intervención tiene una duración de entre 30 y 45 minutos "como máximo" y una estancia en el centro hospitalario de 24 horas, frente a las siete u ocho horas de operación del 'bypass' --técnica en la que, explicó, hay que "cortar y empalmar vísceras que pueden causar peritonitis, como en los últimos tristes fallecimientos"--.
El director de la Unidad de Obesidad de la Clínica del Consuelo afirmó que la implantación de este anillo es una operación "muy rápida" y aseguró que "no sale ni una sola gota de sangre en la mayoría de los pacientes". Destacó que en cerca de 48 horas el paciente puede hacer "vida normal", aunque matizó que el primer mes se tiene que seguir una dieta triturada para evitar dañar el estómago.
El doctor Dolz es el profesional español en activo que ha realizado el mayor número de las intervenciones practicadas en 2003, 42 bandas y 70 balones intragástricos en 2003. Así, señaló que se tuvieron que retirar dos de las bandas por "intolerancia" y afirmó que 32 de los pacientes aseguran estar muy satisfechos al perder entre uno y tres kilos por semana.
A juicio de Dolz, el número de intervenciones se incrementará este año porque "cada vez hay más obesidad" y, por tanto, "más demanda". Además, calculó que en España ya hay cerca de 800.000 personas obesas e indicó que el 43 por ciento de la población española tiene sobrepeso.
Asimismo, explicó que el 60 por ciento de los pacientes que acuden a su consulta son mujeres de entre 35 y 50 años, con un sobrepeso que oscila entre los 40 y 80 kilos. Además, señaló que estos pacientes "llegan desesperados" y creen que "ésta es su única solución", tras haber probado "todo tipo de dietas e incluso liposucciones, sin ningún efecto".
Por otra parte, el balón intragástrico es una técnica que consiste en introducir un globo suave y expansible de silicona en el estómago a través de la boca mediante endoscopia y sin necesidad de cirugía. Una vez está dentro del estómago, el balón se llena inmediatamente con una solución salina estéril a través de un catéter fino sujeto al globo.
Cuando el globo está lleno, el catéter se quita, se cierra una válvula automática y el globo permanece dentro del estómago. El balón se quita de la misma manera en que fue colocado, es decir, por vía endoscópica. Esta prótesis puede permanecer en el estómago un máximo de seis meses.
ACCIDENTES "DESGRACIADOS"
Por otra parte, aseguró que los "accidentes desgraciados" que se ha producido en clínicas privadas provocó que "toda la opinión pública y los medios de comunicación estén un poco a la espera de noticias" sobre fallecimiento de pacientes de los diferentes tratamientos quirúrgicos contra la obesidad.
En este sentido, destacó que esta cirugía es de un "elevado riesgo" porque "juegas con pacientes que tienen un riesgo muy elevado de complicaciones, porque aportan muchas enfermedades" relacionadas o provocadas por su obesidad cuando entran en el quirófano. Por ello, en su opinión, "es fácil que ocurran accidentes y peritonitis".
Al respecto, uno de los pacientes del doctor Dolz, Enrique Martínez, que tiene una banda gástrica desde hace un año, lamentó el "alarmismo" que se ha generado y destacó que la obesidad que muchos pacientes padecen es "lo que les puede matar".