Expertos aconseja a los alérgicos al sol "evitar la exposición solar" y las playas como destino de vacaciones

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 11 junio 2004 17:01

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El adjunto del Servicio de Alergias del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, José María Bartolomé, aconsejó hoy a los alérgicos al sol que "eviten las exposiciones solares", y resaltó que "las playas no son el lugar de vacaciones idóneo para pacientes con esta patología dado que allí se juntan la incidencia directa del sol, la reflexión de la luz y la incidencia de la luz que refleja en la arena".

En declaraciones a Europa Press, les recomendó que, para cuando esta situación "ya no tenga remedio", se apliquen sobre la piel cremas solares "de máxima protección como 90 ó 60", así como que eviten las exposiciones en las horas claves, las centrales del día, ya que son "las más peligrosas de todas".

Por otro lado, explicó que la alergia solar consiste fundamentalmente "en una urticaria solar, que produce mucho picor, mucho prurito, que se desencadena con cualquier mínima exposición y que cada año suele ser más potente y con más sintomatología". Otras de las consecuencias de la exposición al sol son la aparición de un eritema solar, con picor y enrojecimiento, y, a veces, una serie de pequeñas elevaciones de la piel, que pueden llegar a desencadenar una patología de formación de ampollas.

"UN 2 POR CIENTO DE LA POBLACIÓN ES ALÉRGICA"

El doctor Bartolomé apuntó además que el 2 por ciento de la población padece alergia al sol, una enfermedad que afecta en la mayor parte de los casos a personas "de piel blanca o que no han estado expuestas al sol durante un periodo de tiempo amplio". En esta línea, comentó que el cuadro de la enfermedad suele presentarse en estas personas en aquellas partes del cuerpo que no han estado al sol como son escotes o cuellos.

Los síntomas en estas zonas aparecen desde las primeras exposiciones, aunque tan sólo se haya tenido contacto con el sol paseando. No ocurre así habitualmente con la cara, "porque estamos mucho más expuestos durante todo el año, con lo que se va bronceando y se va protegiendo paulatinamente".

Asimismo, explicó que la alergia al sol es mucho más frecuente en esta época del año debido a que es entonces cuando los rayos solares "inciden más verticalmente", especialmente en las playas donde la reflexión de la luz hace que les dé a los que se exponen al sol "con más frecuencia e intensidad en la piel".

MEDICIONES Y EXPOSICIONES CONTROLADAS COMO PREVENCIÓN

Por otra parte, mencionó la existencia de actuaciones previas que hubiesen evitado o paliado las reacciones alérgicas a la exposición solar, lo cual pasa siempre por visitar al dermatólogo o alergólogo. Entre ellas, destacó el uso de cierto tipo de sustancias o medicamentos cuya toma debe iniciarse "al menos 15 ó 20 días antes de la exposición solar y que protegen frente a este tipo de erupciones solares".

Además, de recurrir a los productos farmacológicos, recomendó comenzar con pequeñas exposiciones al sol en terrazas o piscinas, empezando con dos o tres minutos y subiendo paulatinamente el tiempo, así como dar sesiones de rayos uva, eso sí "con mucha prudencia ya que el objetivo de estas no es ponerse moreno sino procurar una protección a la piel".

Por último, insistió que las exposiciones al sol sean "lo mínimo posible": ir a la playa, bañarse, secarse al sol y después ponerse bajo la sombrilla "ya que con la brisa y el sol que se ha tomado previamente es suficiente para coger un moreno precioso". Así, apostilló que produce "alergia ver a las personas como están expuestas en la playa, tumbadas y dándose vuelta y vuelta, lo que hace que se lleguen a ver verdaderas quemaduras muy importantes".

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