Expertos afirman que los alimentos enriquecidos previenen factores de riesgo de enfermedades, pero "no son curativos"

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 19 diciembre 2003 16:30

VALENCIA, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

Expertos en nutrición explican en la recién editada 'Guía de Alimentos Funcionales' que los alimentos enriquecidos con vitaminas y otros aportes nutricionales "previenen factores de riesgo de determinadas enfermedades, pero no son curativos", según señaló ayer la doctora en Farmacia y portavoz del Instituto Omega 3 de la Fundación Puleva, Lourdes Pérez-Olleros.

La proliferación en el mercado de los llamados alimentos funcionales ha llevado a esta entidad, junto con la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios de la Comunidad Valenciana (Avacu), a editar una guía para clarificar a los usuarios las propiedades de estos productos, quién los puede consumir y cómo están regulados.

Al respecto, Pérez-Olleros explicó que los cambios sociales, entre los que destacó la incorporación de la mujer al ámbito laboral, han derivado en el "abandono de determinados hábitos de alimentación saludable". Destacó que cada vez se consumen menos verduras y pescado, mientras que se ha incrementado la ingesta de carne y productos de bollería industrial, ricos en grasas y aporte calórico.

Para compensar estos desajustes alimentarios, porque según aclaró "tan malas son las deficiencas como los excesos", han surgido los alimentos funcionales, que "mejoran sustancialmente las ingestas de nutrientes recomendados por los especialistas", dijo.

Asimismo, destacó que ya existen 200 tipos diferentes de productos funcionales en el mercado español y que "cada vez es más frecuente encontrar en los hogares españoles leche enriquecida con calcio, cereales con fibra, yogures con bífico y zumos con aportes vitamínicos, por lo que "consideramos necesario iniciar una campaña informativa para que el usuario pueda escoger mejor los alimentos que consume".

PROPIEDADES PREVENTIVAS

En esta guía, en la que también participa la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, se explica que estos alimentos son los que, además de aportar nutrientes, han demostrado científicamente que proporcionan un mejor estado de salud y bienestar, por lo que ejercen un papel preventivo, al reducir los factores de riesgo que provocan la aparicición de ciertas enfermedades, como la osteoporosis en el caso de la leche enriquecida con calcio.

Asimismo, se corrige el mito que sostiene que los alimentos funcionales son curativos, ya que "son alimentos, no medicamentos", dijo Pérez Olleros, quien mantuvo que sí "tienen efectos preventivos", al igual que los alimentos tradicionales como las frutas, las verduras, el pescado y la leche.

Aseguró que "lo ideal sería seguir una dieta sana, variada y equilibrada, con lo que no haría falta un aporte nutricional adicional", pero "la falta de tiempo para cocinar, el ritmo de vida actual y la enorme oferta de alimentos, que dificulta la toma de decisiones adecuadas, conduce a que muchas personas no sigan no sigan una alimentación equilibrada", agregó.

DESTINATARIOS

La guía, que se difundirá a través de las diferentes asociaciones agrupadas en la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), en la que se integra Avacu, explica que cualquier persona puede incluir alimentos funcionales en su dieta, aunque alerta que se deben consumir en la misma cantidad que se tomaría el mismo producto sin aporte nutricional.

Al respecto, Pérez-Olleros aseguró que este tipo de productos está especialmente indicado para personas con necesidades nutricionales especiales, como embarazadas y niños, para personas en estados carenciales, para personas mayores o con intoleranicas a determinados alimentos, así como para colectivos con riesgos de enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales, osteoporosis y diabetes, entre otras.

En cuanto a la regulación, indicó que los alimentos funcionales siguen las mismas condiciones de higienen y seguridad que cualquier otro alimento y recordó que el etiquetado, la presentación y la publicidad deben especificar todos los ingredientes y no pueden atribuirles propiedades de tratamiento o curación de enfermedades.

En esta línea, sostuvo que la Unión Europea exigirá que las alegaciones sanitarias que aparezcan en el etiquetado y en la publicidad de todos los alimentos funcionales estén avaladas por estudios científicos. En la actualidad, los organismos reguladores de la UE están buscando una base científica que apoye la información sobre las propiedades beneficiosas que se asocian a estos alimentos.

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