PALMA DE MALLORCA, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -
El gerente de la Asociación Balear de Fibrosis Quística (ABFQ), Carlos Pons, advirtió hoy del elevado porcentaje de enfermos de fibrosis quística no detectados en Baleares, ya que actualmente existen sólo 50 casos conocidos en las islas, un número muy inferior al de la media española.
Esta enfermedad, que provoca una disfunción de las glándulas de secreción externa del organimo, se da en uno de cada 2.500 nacidos.
Por tanto, la relación en Baleares debería ser de unas 300 personas que padecen la enfermedad, mientras que sólo 50 casos están diagnosticados y en tratamiento.
Según Pons, la razón de este bajo porcentaje es que existe gente que no quiere demostrar que padece la enfermedad o no quiere afrontar la realidad, ya que el desconocimiento de la patología de la fibrosis quística es aún "muy amplio".
Pons añadió que Baleares realiza análisis en recién nacidos para detectar la enfermedad desde el año 2000, y que inmediatamente después del diagnóstico se le aplica a la persona los cuidados que merece. Por su parte, el presidente de la Fundación Kovacs, Francisco Manuel Kovacs, indicó que se puede alargar la esperanza de vida de estos pacientes de 35 a 40 años si recibe los cuidados pertinentes.
La ABFQ y la Fundación Kovacs, con el apoyo de la Conselleria de Salud, firmaron hoy un convenio de colaboración para tratar los problemas de espalda de los pacientes de fibrosis quística de Baleares. En esta colaboración, expertos de la fundación Kovacs darán charlas de formación a los especialistas de la ABFQ sobre anatomía, fisiología del desarrollo de la columna vertebral, higiene postural y ejercicios.
El tratamiento de los dolores de espalda de los pacientes es necesario, porque la fibrosis quística provoca un desarrollo anormal de la capacidad torácica, y obliga al paciente a doblar la columna, expuso Pons. Según el doctor Kovacs, se pensaba que los problemas de espalda en los enfermos eran un aspecto secundario de la dolencia, pero se observó que su tratamiento era muy importante para mejorar la calidad de vida de los pacientes y decidieron prestar su ayuda a la ABFQ.
La fibrosis quística es una alteración genética que crea una disfunción de las glándulas de secreción externa del organismo, lo que provoca mucosidades y afecta sobre todo a las vías respiratorias.
La ABFQ se creó en 1989 para mejorar la calidad de vida de los enfermos y dar a conocer la dolencia. Actualmente esta asociación ya cuenta en Baleares con más de 100 socios.