MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -
Expertos del Protocolo de Montréal sobre plaguicidas y productos químicos peligrosos investigarán las concentraciones de metilbromuro en el almacenado y cargamentos de alimentos, con el fin de avanzar en la protección de la capa de ozono, según el acuerdo alcanzado por los Estados parte de este acuerdo en su última reunión en Praga.
Según informa el Programa de Medio Ambiente de la ONU (PNUMA), las cantidades de metilbromuro utilizadas por los agricultores para fumigar los cultivados son perfectamente conocidas en la actualidad; sin embargo, los datos sobre su utilización para la conservación de alimentos en cuarentenas, almacenado, cargamentos y envíos por todo el mundo son "confusos".
Los expertos estiman que en 2002 las cantidades de metilbromuro utilizadas en estas actividades de carga y almacenado podrían haber alcanzado las 11.000 toneladas, pudiendo aumentar hasta las 18.000 en 2004, con los consiguientes efectos no controlados en la protección de la capa de ozono. Es más, estas cifras podrían quedarse cortas, porque no todos los países suministran cifras revisadas.
La investigación sobre este uso secundario de los pesticidas --que correrá a cargo de expertos del Protocolo de Montreal-- pretende resolver estas incertidumbres, y podría suponer "un primer paso" hacia el control de los niveles de metilbromuro usado en los procesos de almacenado y transporte.
El Protocolo de Montreal fue firmado hace diecisiete años bajo los auspicios del PNUMA, con el fin de proteger la capa de ozono de las emisiones de productos químicos. El pasado fin de semana concluyó la XVI reunión de las partes en Praga.
Entre las propuestas planteadas, destacó la petición de los países desarrollados de establecer más "exenciones críticas de uso" para el metilbromuro: la Unión Europea, Estados Unidos y Australia alegaron que los productos alternativos existentes en el mercado no ofrecen por el momento los mismos niveles de eficacia para algunos emplazamientos y cosechas, como las fresas o los tomates.
Conforme a un acuerdo alcanzado a mediados de los años noventa, el uso de estas sustancias químicas es programado en la agricultura de los países desarrollados para todo un año. En 1991, el consumo de metilbromuro estaba alrededor de 63.800 toneladas.
Finalmente, en Praga, los Estados parte aceptaron exenciones añadidas para los países ricos de 2.600 toneladas para 2005, que se suman a las 12.150 toneladas ya acordadas el pasado marzo; de cara a 2006, y basándose en recomendaciones de los equipos científicos del Protocolo, se han establecido exenciones de 11.700 toneladas.