WASHINGTON, 16 May. (EUROPA PRESS) -
El Fondo de Conservación de Tortugas (FCT) ha lanzado un ambicioso
proyecto para intentar salvar 25 especies de tortugas de mar y de
agua dulce amenazadas de extinción, que en los próximos 20 años
podrían desaparecer si no se toman medidas urgentes para proteger su
habitat y poner fin a su explotación comercial.
Este "plan mundial de acción", que ha sido lanzado junto con
varias comisiones especializadas de organizaciones del Medio
Ambiente, como Conservación Internacional (CI) y la Unión Mundial de
Conservación (IUCN), prevé recaudar 5.600 millones de dólares (unos
4.890 millones de euros) para el desarrollo de un programa de
protección de aquí a cinco años.
"Varias especies, entre ellas algunas muy amenazadas, corren el
riesgo de extinguirse en el curso de los próximos 20 años si no se
toman medidas drásticas inmediatamente", advirtió el director de FCT,
Kurt Buhlmann.
Los fondos recogidos serán dedicados a varios proyectos, como la
ayuda a los países concernidos para luchar contra el contrabando de
tortugas; la creación de centros de reproducción en cautiverio; el
establecimiento de refugios y de granjas para reducir la presión de
la explotación comercial en las poblaciones de las tortugas salvajes;
y la reintroducción de especies a entornos salvajes y educación del
público.
Las tortugas son reptiles de la clase de los quelonios. Dotadas de
un pico y de un caparazón blando o duro, viven en tierra, o más
frecuentemente en medios acuáticos. Su aparición hace 250 millones de
años precede a la de los dinosaurios. Capturadas por su carne o por
necesidades de la medicina tradicional, las tortugas son actualmente
víctimas de la destrucción de su habitat, de la contaminación química
de las corrientes acuáticas y de una explotación humana a un ritmo
insostenible.
"CORREDOR DE LA MUERTE"
De 25 especies de tortugas que se encuentran actualmente en el
"corredor de la muerte", según el término empleado por el FCT, cerca
de la mitad se encuentran en el sureste asiático. Se estima que son
más de una decena de millones la cantidad de tortugas vivas que
proceden del sureste de Asia y son impotadas cada año a China.
En China y el norte de Vietnam, las creencias de las virtudes
anticancerígenas de la tortuga-caja de tres franjas han diezmado la
población de esta criatura. En Indonesia, la tortuga del bosque de
Sulawesi está en grave peligro de extinción, sólo diez años después
de su descubrimiento por los científicos.
Están además seriamente amenazadas la trionix a rayas en el
sureste asiático (zona indo-birnama), la émida de Annam (Vietnam), la
émida pintada de Borneo (Indonesia) y la tortuga blanda gigante del
Yangtsé (China). En la isla de Madasgacar y en las islas del Oceano
Indico, tres especies de tortugas están particularmente amenazadas:
la podocnémida de Madasgcar (o tortugas de grandes cabezas), la
tortugas de las azhores y la pixida de dorso chato.
La tortuga de Kleinmann en Egipto, la pseudemidure de Perth en
Australia, la clemmyde de Muhlenberg en Estados Unidos o la
dermatemide de Mawe en América Central también están amenazadas.
Nueve especies de tortugas ya han declarado extintas y para algunas
especies que apenas sobreviven, ya es demasiado tarde.
En la isla ecuatoriana de Galápagos, ya no queda ni un solo
especimen de la tortuga terrestre de la isla de Abingdon. La última
de su especie está condenada a vivir el resto de sus días --un
centenar de años-- en soledad, de allí su apodo: "Jorge la
solitaria".