MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
El fósil de un pez de 395 millones de años de antigüedad podría tener la clave de cómo nuestra cavidad nasal posee la forma actual, según un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores de China y Francia y que se publica esta semana en la revista 'Nature'.
El 'Kenichthys campbelli', encontrado en Yunnan (China), posee una única hendidura labial que podría dar respuesta a cómo la cavidad nasal de los humanos tiene las características actuales.
Aparentemente este primitivo pez experimentó una evolución a medio camino entre sus antecesores evolutivos y las especies actuales ya que dispone de una entrada nasal que funciona desde la parte externa de la cara y se abre hacia la garganta, como ocurre en todos los vertebrados terrestres.
Este pez primitivo tiene en realidad fosas nasales que se abren en el medio de sus dientes superiores, casi como si tuviera un paladar partido. Sin embargo, la mayoría de los peces actuales poseen cuatro fosas nasales en el hocico, mientras sus homólogos que respiran fuera del agua poseen dos fosas nasales externas que conducen a aperturas internas llamadas 'choanae' y que se corresponden con el tabique nasal medio.
El fósil del 'Kenichthys' apoya la idea de que la elevación de las 'choanae' supone un par de las fosas nasales que gradualmente migró de la boca hacia la garganta. Esta teoría ha sido muy discutida entre los expertos, ya que consideraban que no se había encontrado ningún fósil que mostrara que las 'choanae' pasaran la línea de los dientes como un paso intermedio. "Este es un debate que lleva en marcha desde hace un siglo, pero que con los nuevos datos descubiertos toca a su fin", según Philippe Janvier, del Museo de Historia Natural de Paris y uno de los investigadores del estudio.